martes, 26 de marzo de 2024

PORQUE QUERÍAN BRAZOS, PERO LLEGARON PERSONAS, 30 de Marzo, día de las luchas de las trabajadoras de hogar y cuidados ( Alandar)

Se acerca el 30 de Marzo, día de las luchas de las trabajadoras de hogar en el mundo. Una jornada que se viene celebrando desde 1988, con el objetivo de promover el valor del empleo doméstico y convocar acciones para reivindicar los derechos de quienes lo realizan, en su mayoría mujeres y en nuestro país actualmente mujeres migrantes. Las trabajadoras de hogar y cuidados no solo sostienen la economía de nuestro país y las de sus países de origen con sus remesas, sino que están protagonizado una de las luchas sociales históricamente más olvidadas; la del reconocimiento del valor social de su trabajo y el reconocimiento de sus derechos laborales. 

Como consecuencia de ello y desde un trabajo inmenso de organización colectiva: movilización en las calles, alianzas con los colectivos feministas, diálogos y negociaciones en mesas de trabajo con agentes sociales y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el gobierno español ratificó el 9 de junio del 2022, el Convenio de 189 de la OIT y aprobó un Decreto ley para ponerlo en marcha en Septiembre de ese mismo año. Entre otras cosas este avance ha tenido como consecuencia, que, desde octubre del 2023, las trabajadoras de hogar y cuidados que estén dadas de alta en la Seguridad Social tengan derecho a la prestación por desempleo, aunque sin carácter retroactivo. Sin embargo, sigue habiendo muchos motivos para seguir saliendo a la calle para visibilizar la vulneración de derechos de este colectivo de trabajadoras esenciales. Pues como corea Territorio Doméstico, una de las organizaciones más históricas en esta lucha, “Sin nosotras no se mueve el mundo “. 

Pero hay dos situaciones sangrantes en las que el Decreto no está incidiendo. La primera es la realidad de las mujeres en situación irregular, que constituyen el sujeto colectivo de todo un auténtico mercado sumergido, especialmente en régimen de interna, explotado y legitimado por una Ley de Extranjería, que las condena durante tres años, a no poder tener acceso a otro trabajo. La segunda es la prevención de riesgos laborales y las condiciones de salud de estas trabajadoras.

Recientemente la Plataforma por un Empleo de Hogar y Cuidados con plenos derechos de Madrid ha llevado a cabo una investigación en la que los resultados son “espeluznantes”.[1] Destaco algunos. De 400 trabajadoras encuestadas: El 68% son de origen migrante, de las cuales el 25% se encuentra en situación administrativa irregular. El 36% trabaja sin contrato ni estar dada de alta en la seguridad social. 

De ellas el 39% trabajan como interna y el 35 % trabaja más de 40 Horas. Casi el 50% de las empleadas del hogar y los cuidados cobra por debajo del salario mínimo interprofesional, entre ellas el 56% son extranjeras y el 57% las más jóvenes, de 18 a 35 años. El 73% de aquellas que no tienen contrato de trabajo cobra menos del SMI. 

Solamente el 22% reconoce haber disfrutado de las vacaciones que le corresponden y solo el 13% disfruta de los días festivos establecidos. Un 27% de las que trabajan de manera informal denuncian no disfrutarlos, frente a un 8% de las empleadas formalmente. Un 22% afirma no tener ningún elemento de seguridad necesario en su trabajo. Destacando que las trabajadoras que cuentan con la nacionalidad española tienden a estar más protegidas frente a los riesgos de su trabajo (72%) frente a las extranjeras (64%), al igual que las que trabajan de modo formal (en un 79% de los casos), frente a quienes lo hacen de manera informal (67%). Un 40% de las encuestadas reporta haber sufrido algún accidente mientras trabajaba.

Otro dato importante que aparece en el estudio es que El 83% de las empleadas de hogar ha padecido consecuencias en su salud a raíz de su trabajo. Destacando con un 67% dolores o molestias en zonas como muñeca, codo, hombro, seguido del agotamiento con un 57% y casi un 40% de problemas musculoesqueléticos. Quienes no cuentan con elementos de apoyo para el desarrollo de su trabajo declaran mayor afectación en su salud (84%), frente a quienes sí los tienen (79%).

 Las trabajadoras que declaran haber sufrido algún tipo de accidente laboral son también quienes reportan un mayor padecimiento en su salud física a causa de su trabajo: en un 98% de los casos frente al 73% de quienes no han tenido accidentes laborales. Un 44% de las empleadas de hogar encuestadas reconoce que ha ido a trabajar estando enferma. Sólo el 15% ha acudido al médico/a y le han reconocido la baja. 

Además, un 40% ha tenido accidentes o enfermedades en el trabajo y solo al 10% le han reconocido la enfermedad profesional o accidente laboral. Por todo ello este 30 de Marzo las trabajadoras de hogar y cuidados seguirán poniendo en sus luchas el cuidado en el centro de la vida y el reconocimiento de sus derechos laborales reivindicando como cantan en una de sus consigas “Nunca más cuerpos rotos por cuidar”.


[1]https://511a18c8-7046-427e-be8d-c0be073dd9e6.filesusr.com/ugd/94347a_fcb3b9b007b34c88a1941c3c9a23dd10.pdf

domingo, 24 de marzo de 2024

40 años del asesinato de Oscar Romero y LLuis Espinal

https://youtu.be/tV9uH1OlSXM

Hoy hace 40 años  que mataron a Oscar Romero en El Salvador , tres día después  la dictadura boliviana 

haría lo mismo con Lucho Espinal, sj. Vidas siempre inspiradoras. En mi juventud me redimensionaron 

horizontes vitales,  en mi madurez  me siguen ayudando a anclar la vida del lado de la vida de los y las 

invisibles  

miércoles, 13 de marzo de 2024

Dorothy Day, perseguida por el Amor


Hace unas semanas tuve la suerte de compartir mesa en la presentación de la autobiografía novelada sobre Dorothy Day, escrita por la teóloga Isabel Gámez Acebo.

Dorothy Day es todavía una gran desconocida en nuestro país, pese a ser una de las mujeres más relevantes en el cristianismo contemporáneo norteamericano, como recientemente reconoció el papa Francisco en una de sus últimas visitas a Estados Unidos. Isabel Gómez Acebo, con esta autobiografía novelada, nos la da a conocer, de manera divulgativa, a la vez que rigurosa. En ella podemos encontrar, en primera persona, la vida de esta singular mujer, testigo del terremoto de Francisco, del crack del 29, de la guerra del Vietnam, de los movimientos por los derechos civiles en Estados Unidos y contra el racismo, acontecimientos todos que configuraron su vida y su compromiso con los últimos y últimas de la sociedad norteamericana y con el pacifismo.

Junto con Peter Maurin, fue fundadora del movimiento Catholic Worker, cuyos objetivos fundamentales son: llevar las implicaciones del Evangelio a la gente de la calle, difundir y encarnar la doctrina social de la iglesia, el ejercicio de las obras de caridad como acción directa, la propiedad y el uso comunitario de los bienes. Todo ello a través de la creación de comunidades de hospitalidad y del periódico que lleva el mismo nombre que el movimiento. Actualmente existen numerosas comunidades extendidas por diferentes lugares del mundo.

Dorothy Day por sus orígenes y trayectoria anarquista y socialista, su pacifismo radical y su desobediencia civil ante la injusticia y la violencia estructural, es un icono imprescindible hoy para los creyentes en el dialogo con los movimientos sociales y el compromiso con el amor político. Su conversión al cristianismo es tan provocadora como su propia vida: La masa de arrogantes cristianos que burgueses que negaban a Cristo en sus pobres me hicieron volverme al comunismo (…) Fueron los comunistas y mi colaboración con ellos los que me hicieron volverme a Dios. (…) Los comunistas me ayudaron a encontrar a Dios en sus pobres, en sus abandonados, ya que yo no lo había encontrado en las iglesias cristianas (…) Debo hablar desde mi propia experiencia. Mis asociados radicales fueron los que estuvieron a la vanguardia de la lucha por un mejor orden donde no habría tantos pobres” (Catholic Worker, 1949). 

Mujer siempre en búsqueda desde el amor y hacia el amor. Perseguida por el amor (estuvo más de siete veces en la cárcel) pero también ella misma, persiguiendo el amor, con todos sus riesgos y también errores. Mujer de grandes pasiones y amistades hasta el final de su vida, como el escritor O Neill, o el padre de su hija, también anarquista Forsters Betterham, con el que rompió su relación cuando tomó la decisión de bautizarse y hacerse católica.

Mujer de profunda espiritualidad y sentir contemplativo, que en 1932 cuando estaba cubriendo como periodista la Marcha contra el hambre, en Nueva York, al ver las masas de desempleados tomando las calles, se sumó a ellas y tuvo una experiencia fundante que le llevó a preguntarse qué hacia la iglesia por todos ellos y que podía hacer ella misma por los más invisibles de la ciudad, como canalizar su vida en su servicio. A los pocos días Peter Maurin la propuso la idea de fundar el proyecto de Catholic Worker Escritora y cronista infatigable: miles de artículos en defensa siempre de la clase trabajadora y de los últimos y últimas de la ciudad. Es también autora de libros de carácter autobiográfico como La larga Soledad o Panes y Peces.

Dorothy Day es una testigo de la vida, la esperanza y las luchas de las personas y colectivos más invisibles en la sociedad norteamericana del siglo XX,,desde su convencimiento y experiencia espiritual profunda que “El Evangelio es ahora, el Evangelio es hoy“.

Pepa Torres Pèrez







Tercera sesión de la II Escuela de Teología feminista Popular


 Potente sesión. Deconstruyendo y construyendo una nueva cristología, utilizando las categorías   interpretativas de los feminismos para leer nuestra tradición religiosa.