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martes, 28 de enero de 2025

V Escuela política de activismo en cuidados. Primera sesión


 El pasado domingo tuvimos la primera sesión de nuestra V Escuela Política de activismo en cuidados. Un éxito de participación y de excelentes " ponentas". Gracias a todas. Seguimos  

miércoles, 1 de mayo de 2024

¿ESPERAR O ESPERANZAR? ( Alandar Mayo)

En este Primero de Mayo activo mi memoria sin nostalgia y acude a mi cabeza un texto de Pablo Freire que, durante algunos años de mi vida, cuando acompañaba a jóvenes de la JOC (Juventud Obrera cristiana) nos resultaba siempre inspirador y quedó para siempre grabado en mi conciencia:

“Es preciso tener esperanza, pero esperanza del verbo esperanzar porque hay gente que tiene esperanza del verbo esperar y la esperanza del verbo esperar no es esperanza, es espera. Esperanzar es levantarse. Esperanzar es construir. Esperanzar es llevar adelante. Esperanzar es juntarse con otros para hacer que la realidad cambie”.

Hoy acompaño, o mejor soy compañera en algunos tramos de la vida de jóvenes migrantes. Mujeres y hombres valientes que cruzan fronteras arriesgando su vida en ello agarrados a la esperanza de un sueño. Mujeres que huyen de la violencia o la pobreza, portadoras de saberes y resistencias ancestrales, “custodias de la vida”, pese a todo pronóstico. Hombres que demasiado pronto han tenido que buscarse la vida en la calle y que al pisar Madrid aprenden rápidamente que sobrevivir no es un delito, cargándose una manta a la espalda. Animadoras de discotecas, con sueños de estudiar medicina o derecho, que comparten minúsculas habitaciones con otras recién llegadas, para evitar la dureza e intemperie de dormir en la calle. Mientras, las noticias los señalan y criminalizan, haciéndoles responsables de todos los males que afectan la sociedad española, decidiendo ignorar una verdad poderosa: los jóvenes migrantes no son un peligro, sino que están en peligro.

Ellos y ellas son también la nueva mano de obra explotada y precarizada en España. Seleccionados a golpe de vista, según la musculatura de sus cuerpos, desde un coche en marcha en la Plaza Elíptica para trabajar a destajo “sin papeles” en la construcción, o como trabajadoras internas sin derechos, a las que se les descuenta de su salario la habitación donde duermen.

Mujeres y hombres jóvenes expertos en esperar, pero sobre todo en esperanzar, en llevar adelante sus sueños y los de sus familias, sin olvidar quienes son, aunque aquí se les confunda el nombre y su realidad singular, su historia, quede reducida a estereotipo o a un número al ingresar en el CIE.

Este 1 de Mayo el, timón que en su vida es la esperanza les lleva a salir a la calle, a visibilizar su realidad, a cantar consignas y reclamas en el 1 de Mayo Interseccional, convocado por las iniciativas de sindicalismo social que poco a paso van emergiendo en nuestras ciudades: manteros, trabajadoras de hogar, kelis, Rider, desahucios. etc Un nuevo rostro de trabajadores y trabajadoras que reclaman un cambio radical del sistema, para poner en el centro la vida y no el capital ni el mercado, asi como nuevas formas de sindicalismo social , desde abajo, antirracistas, feministas y anticapitalistas. Porque no solo esperamos, sino que ESPERANZAMOS y reivindicamos, como convoca el lema de movilización de este año: NUESTRO MUNDO (un mundo común) FRENTE A SU SISTEMA

                                    Pepa Torres Pérez







martes, 26 de marzo de 2024

PORQUE QUERÍAN BRAZOS, PERO LLEGARON PERSONAS, 30 de Marzo, día de las luchas de las trabajadoras de hogar y cuidados ( Alandar)

Se acerca el 30 de Marzo, día de las luchas de las trabajadoras de hogar en el mundo. Una jornada que se viene celebrando desde 1988, con el objetivo de promover el valor del empleo doméstico y convocar acciones para reivindicar los derechos de quienes lo realizan, en su mayoría mujeres y en nuestro país actualmente mujeres migrantes. Las trabajadoras de hogar y cuidados no solo sostienen la economía de nuestro país y las de sus países de origen con sus remesas, sino que están protagonizado una de las luchas sociales históricamente más olvidadas; la del reconocimiento del valor social de su trabajo y el reconocimiento de sus derechos laborales. 

Como consecuencia de ello y desde un trabajo inmenso de organización colectiva: movilización en las calles, alianzas con los colectivos feministas, diálogos y negociaciones en mesas de trabajo con agentes sociales y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el gobierno español ratificó el 9 de junio del 2022, el Convenio de 189 de la OIT y aprobó un Decreto ley para ponerlo en marcha en Septiembre de ese mismo año. Entre otras cosas este avance ha tenido como consecuencia, que, desde octubre del 2023, las trabajadoras de hogar y cuidados que estén dadas de alta en la Seguridad Social tengan derecho a la prestación por desempleo, aunque sin carácter retroactivo. Sin embargo, sigue habiendo muchos motivos para seguir saliendo a la calle para visibilizar la vulneración de derechos de este colectivo de trabajadoras esenciales. Pues como corea Territorio Doméstico, una de las organizaciones más históricas en esta lucha, “Sin nosotras no se mueve el mundo “. 

Pero hay dos situaciones sangrantes en las que el Decreto no está incidiendo. La primera es la realidad de las mujeres en situación irregular, que constituyen el sujeto colectivo de todo un auténtico mercado sumergido, especialmente en régimen de interna, explotado y legitimado por una Ley de Extranjería, que las condena durante tres años, a no poder tener acceso a otro trabajo. La segunda es la prevención de riesgos laborales y las condiciones de salud de estas trabajadoras.

Recientemente la Plataforma por un Empleo de Hogar y Cuidados con plenos derechos de Madrid ha llevado a cabo una investigación en la que los resultados son “espeluznantes”.[1] Destaco algunos. De 400 trabajadoras encuestadas: El 68% son de origen migrante, de las cuales el 25% se encuentra en situación administrativa irregular. El 36% trabaja sin contrato ni estar dada de alta en la seguridad social. 

De ellas el 39% trabajan como interna y el 35 % trabaja más de 40 Horas. Casi el 50% de las empleadas del hogar y los cuidados cobra por debajo del salario mínimo interprofesional, entre ellas el 56% son extranjeras y el 57% las más jóvenes, de 18 a 35 años. El 73% de aquellas que no tienen contrato de trabajo cobra menos del SMI. 

Solamente el 22% reconoce haber disfrutado de las vacaciones que le corresponden y solo el 13% disfruta de los días festivos establecidos. Un 27% de las que trabajan de manera informal denuncian no disfrutarlos, frente a un 8% de las empleadas formalmente. Un 22% afirma no tener ningún elemento de seguridad necesario en su trabajo. Destacando que las trabajadoras que cuentan con la nacionalidad española tienden a estar más protegidas frente a los riesgos de su trabajo (72%) frente a las extranjeras (64%), al igual que las que trabajan de modo formal (en un 79% de los casos), frente a quienes lo hacen de manera informal (67%). Un 40% de las encuestadas reporta haber sufrido algún accidente mientras trabajaba.

Otro dato importante que aparece en el estudio es que El 83% de las empleadas de hogar ha padecido consecuencias en su salud a raíz de su trabajo. Destacando con un 67% dolores o molestias en zonas como muñeca, codo, hombro, seguido del agotamiento con un 57% y casi un 40% de problemas musculoesqueléticos. Quienes no cuentan con elementos de apoyo para el desarrollo de su trabajo declaran mayor afectación en su salud (84%), frente a quienes sí los tienen (79%).

 Las trabajadoras que declaran haber sufrido algún tipo de accidente laboral son también quienes reportan un mayor padecimiento en su salud física a causa de su trabajo: en un 98% de los casos frente al 73% de quienes no han tenido accidentes laborales. Un 44% de las empleadas de hogar encuestadas reconoce que ha ido a trabajar estando enferma. Sólo el 15% ha acudido al médico/a y le han reconocido la baja. 

Además, un 40% ha tenido accidentes o enfermedades en el trabajo y solo al 10% le han reconocido la enfermedad profesional o accidente laboral. Por todo ello este 30 de Marzo las trabajadoras de hogar y cuidados seguirán poniendo en sus luchas el cuidado en el centro de la vida y el reconocimiento de sus derechos laborales reivindicando como cantan en una de sus consigas “Nunca más cuerpos rotos por cuidar”.


[1]https://511a18c8-7046-427e-be8d-c0be073dd9e6.filesusr.com/ugd/94347a_fcb3b9b007b34c88a1941c3c9a23dd10.pdf

sábado, 7 de enero de 2023

Los martes de Teología Feminista en San Carlos Borromeo


El próximo 24 de Enero empezamos los encuentros " Feminismos y Teología" en la Borromeo. Animadas por las teólogas de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, nos encontraremos una vez al mes para reflexionar, aprender y compartir juntas.


No te lo pierdas

sábado, 14 de mayo de 2022

SEMBRANDO RESISTENCIAS ( Alandar Mayo 2022)


Hace más de un año cuando la nevada Filomena arrasó las plantas de un patio comunitario donde nos reuníamos diversos colectivos de mujeres decidimos, al llegar la primavera, hacer una convocatoria para que el patio floreciera de nuevo. La llamamos Sembrar resistencias y así lo hicimos incluso bajo una lluvia torrencial. Desde entonces nos animamos a hacerlo todos los años en lugares diferentes del barrio donde las mujeres nos encontramos. Porque de los ciclos naturales, aprendemos, que tras el invierno la primavera vuelve a emerger, por eso tenemos que hacernos expertas y expertos en sembrar resistencias que a su debido tiempo florezcan.

En las culturas mediterráneas el mes de mayo es siempre un tiempo propicio para la sementera. Sembrar resistencias y propuestas en busca de salidas comunitarias a la guerra contra la vida en la que estamos inmersas. Porque la guerra de Ucrania, trágicamente de actualidad en todos los medios de comunicación, frente a tantas otras condenadas a la invisibilidad y al olvido, se inserta en esta otra de dimensiones aún mayores. Una guerra contra la vida que ataca las bases materiales, los vínculos y las relaciones sin las cuales es imposible que se sostenga, no solo en Occidente sino de Sur a Norte del planeta. Una guerra que reproducimos con estilos de vida depredadores que explotan desde prácticas cómplices vidas y pueblos que no importan.

Por eso, porque hay expertos en expolio nosotras queremos serlo en sementera, incluso en condiciones adversas, como aquellas mujeres de las que habla Galeano en uno de sus cuentos, que cuando huían de las plantaciones donde habían sido esclavizadas Antes de escapar, robaban granos de arroz y de maíz, pepitas de trigo, frijoles y semillas de calabazas. Sus enormes cabelleras hacían de graneros y así cuando llegaban a los refugios abiertos, las mujeres sacudían en sus cabezas y fecundaban de este modo la tierra libre. O como otras mujeres que nos han precedido y que son para nosotras maestras de vida en las luchas por ecojusticia y la equidad de género, aquellas que nos recuerdan que lo que nuestras madres plantaron, nosotras cosechamos. Plantaron libertades, sueños, desmanes, quejas, lo nuevo, lo por venir. Les dijeron que no crecería, pero plantaron. las llamaron locas, pero plantaron, Y como lo plantado tenía fuerza y raíz (…) llego a nosotras (…) De ellas obtenemos frutos y semillas que volveremos a plantar.

En Este mayo “postcovid” tengo mis energías y mis deseos puestos en varias siembras colectivas que vienen de largo. La primera de ellas es el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras de hogar y de cuidados históricamente negados, y la ratificación del convenio 189 de la OIT, así como su inclusión en el régimen de la Seguridad Social con todos los derechos, incluido el del subsidio al desempleo. Son años de mucho cuidado e inteligencia colectiva en esta siembra, liderada por las mujeres migrantes que tras innumerables resistencias y propuestas peleadas palmo a palmo, en la calle, en la conciencia de las propias trabajadoras, en la ciudadanía y en las acciones de incidencia política, por fin han obligado al gobierno a trasladar la ratificación al Congreso para ser votada.

Quizás esté pronto por llegar el tiempo de esta cosecha, pero mientras tanto no habrá que bajar la guardia hasta que la ratificación sea un hecho en las condiciones y con los contenidos y aplicaciones que las propias trabajadoras demandan. Hasta que así sea y al grito de desde la lastima nada, desde la dignidad todo y ¡querían brazos, pero llegamos personas! seguiremos sembrando y alentando esta lucha.

La otra siembra en la que andamos inmersas muchas mujeres cristianas y feministas es la revuelta de las mujeres en la iglesia y la preparación del Sínodo mundial: Catholic Women Council, que celebraremos presencial y virtualmente en Roma en octubre de este mismo año. Una siembra de sororidad y conciencia crítica enormemente creativa en las propuestas que vamos recogiendo y elaborando para conseguir esa reforma estructural de la iglesia desde la perspectiva de las mujeres que tanto nos urge. Somos muchas las que estamos convencidas que sin el reconocimiento de nuestros derechos y la aportación de las mujeres en ella la iglesia traiciona lo mejor de sí misma.

Pero para esa cosecha aún queda…



Pepa Torres Pérez









domingo, 29 de marzo de 2020

Desde el confinamiento (3)



Día triste hoy. Amanezco con la noticia de la muerte por corona virus de Chato Galante, compañero de Justa Montero, persona excepcional y militante incansable en la transformación social, el ecologismo y contra las víctimas del franquismo y la tortura. Día espeso. Me asomo al balcón y sólo hay vacío y silencio, por dentro y por fuera…hasta que irrumpen con fuerza los pájaros. Un sentimiento de esperanza y de agradecimiento me invade porque hay mujeres y hombres que honran la dignidad humana como Justa y Chato.

A lo largo del día me llaman por teléfono varias compañeras empleadas de hogar indignadas por que han vuelto a ser invisibles por el gobierno en el Decreto de alarma y no saben si su trabajo se considera esencial o no. Algunas son sin papeles y temen que sus empleadores no les quieran firmar un justificante sobre la necesidad de su trabajo. Sabemos que otras han pillado el corona virus en las casas donde trabajan y lo han hecho sin que sus empleadoras les ofrecieran ningún sistema de protección. 

En algunos casos ni siquiera les han contado que algunas de las personas para las que trabajaban estaban afectadas por el virus y al ponerse enfermas ellas las han despedido. Sin embargo, el gobierno insiste que ningún trabajador o trabajadora será despedido por esta crisis. Pero las trabajadoras de hogar no se arredran y ya se han cansado de ser invisibles por eso andamos a tope trabajando desde las redes y lanzando campañas, como la que mañana, día 30, día internacional de las trabajadoras de hogar sacamos a partir de las 10 de la mañana #CuidaAQuienTeCuida 

Termino el día con una buena noticia mi amiga Carmen va mejorando y próximamente le van a dar el alta