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martes, 29 de octubre de 2024

Diallo Sissoko, ¡ no te olvidamos !


Diallo Sissoko ha muerto por abandono institucional en un  centro de -mal llamada- acogida. Sobrevivió a la guerra en Mali, a las fronteras, pero no a la indiferencia del estado  ni a la insuficiencia de recursos en un espacio que supuestamente debía cuidar de él.¡Justicia y reparación para para todas las víctimas de la política migratoria española!  

miércoles, 14 de agosto de 2024

Acoger lo que la vida nos ofrece en cada momento


Tras unos días maravillosos en Galicia en un encuentro de espiritualidad feminista la vida me ha  sorprendido con un accidente por una  mala pisada que me ha ocasionado una fractura de tobillo. Me toca estar un mesecito en silla de ruedas y dejándome cuidar, a la vez que cuido de mi padre. Gracias a todas las personas que me estais acompañando en este momento. Quiero acoger este tiempo y este acontecimiento inoportuno también como posibilidad.

 La vida no se cansa de ofrecernos sorpresas  y oportunidades inesperadas que nos ayudan a crecer y a agradecer. ¡A por ello! 

miércoles, 1 de mayo de 2024

¿ESPERAR O ESPERANZAR? ( Alandar Mayo)

En este Primero de Mayo activo mi memoria sin nostalgia y acude a mi cabeza un texto de Pablo Freire que, durante algunos años de mi vida, cuando acompañaba a jóvenes de la JOC (Juventud Obrera cristiana) nos resultaba siempre inspirador y quedó para siempre grabado en mi conciencia:

“Es preciso tener esperanza, pero esperanza del verbo esperanzar porque hay gente que tiene esperanza del verbo esperar y la esperanza del verbo esperar no es esperanza, es espera. Esperanzar es levantarse. Esperanzar es construir. Esperanzar es llevar adelante. Esperanzar es juntarse con otros para hacer que la realidad cambie”.

Hoy acompaño, o mejor soy compañera en algunos tramos de la vida de jóvenes migrantes. Mujeres y hombres valientes que cruzan fronteras arriesgando su vida en ello agarrados a la esperanza de un sueño. Mujeres que huyen de la violencia o la pobreza, portadoras de saberes y resistencias ancestrales, “custodias de la vida”, pese a todo pronóstico. Hombres que demasiado pronto han tenido que buscarse la vida en la calle y que al pisar Madrid aprenden rápidamente que sobrevivir no es un delito, cargándose una manta a la espalda. Animadoras de discotecas, con sueños de estudiar medicina o derecho, que comparten minúsculas habitaciones con otras recién llegadas, para evitar la dureza e intemperie de dormir en la calle. Mientras, las noticias los señalan y criminalizan, haciéndoles responsables de todos los males que afectan la sociedad española, decidiendo ignorar una verdad poderosa: los jóvenes migrantes no son un peligro, sino que están en peligro.

Ellos y ellas son también la nueva mano de obra explotada y precarizada en España. Seleccionados a golpe de vista, según la musculatura de sus cuerpos, desde un coche en marcha en la Plaza Elíptica para trabajar a destajo “sin papeles” en la construcción, o como trabajadoras internas sin derechos, a las que se les descuenta de su salario la habitación donde duermen.

Mujeres y hombres jóvenes expertos en esperar, pero sobre todo en esperanzar, en llevar adelante sus sueños y los de sus familias, sin olvidar quienes son, aunque aquí se les confunda el nombre y su realidad singular, su historia, quede reducida a estereotipo o a un número al ingresar en el CIE.

Este 1 de Mayo el, timón que en su vida es la esperanza les lleva a salir a la calle, a visibilizar su realidad, a cantar consignas y reclamas en el 1 de Mayo Interseccional, convocado por las iniciativas de sindicalismo social que poco a paso van emergiendo en nuestras ciudades: manteros, trabajadoras de hogar, kelis, Rider, desahucios. etc Un nuevo rostro de trabajadores y trabajadoras que reclaman un cambio radical del sistema, para poner en el centro la vida y no el capital ni el mercado, asi como nuevas formas de sindicalismo social , desde abajo, antirracistas, feministas y anticapitalistas. Porque no solo esperamos, sino que ESPERANZAMOS y reivindicamos, como convoca el lema de movilización de este año: NUESTRO MUNDO (un mundo común) FRENTE A SU SISTEMA

                                    Pepa Torres Pérez







miércoles, 25 de octubre de 2023

Geografías del metro ( Alandar Octubre 2023)


La ciudad de Madrid es un mundo donde caben muchos mundos, como dirían las zapatistas. Vivimos sumergidas cada una en el nuestro y a menudo necesitamos salir, aunque sea un breve tiempo, para poder volver con una mirada más amplia y más crítica a nuestro territorio. Así me sucedió hace unos días que tuve unas jornadas de trabajo en una zona acomodada de un Madrid por el que apenas transito. No sé si fue por la novedad de hacerlo, pero el caso es que desde que cogí el metro hasta que llegué al lugar de mi cita de trabajo, la ciudad que descubrí, incluido el propio metro me parecieron desconocidos.

Los vagones se habían transformado: nuevos, espaciosos, limpios, silenciosos, sin el amontonamiento de gente al que estoy acostumbrada. El modo de vestir de las personas, sus cuerpos, el color de la piel, la ligereza de sus cargas, lo olores y hasta la forma de hablar y el sonido de sus voces, me resultaban extraños a mi normalidad. Al salir del metro me sorprendió una gran avenida con numerosos bancos y tiendas de lujo que exhibían zapatos y bolsos con un precio de 350 E, lo que cuesta dar de alta a una empleada de hogar en la seguridad social. Por cierto también vi a algunas vestidas de uniforme empujando la silla de ruedas de algunas mujeres dependientes muy elegantes. Me sorprendió de igual modo la abundancia de peluquerías y establecimientos de estética, floristerías y parafarmacias, la ausencia de locutorios y la inexistencia de cacas de perros.

Días atrás había estado en una reunión en el barrio de Puente de Vallecas, sobre salud, pobreza y barrios donde las asociaciones convocantes nos presentaron un informe sobre el mapa de la mortalidad en España y algunas recomendaciones para alcanzar la equidad sanitaria en Madrid. Escuchando el informe me hice consciente que no hay peor epidemia de nuestro tiempo que la desigualdad social. En esta reunión me enteré de que en el barrio de Nueva Numancia sus vecinos tienen la renta anual media familiar más baja de la ciudad : 26.652 euros, seguida por Villaverde, con 28.407 euros, mientras que el distrito que me provocó este artículo alcanza el ránking del poder adquisitivo con una media familiar de 70.735 euros anuales [1].

Los datos presentados en este informe me hicieron conscientes que en la salud y en casi todo influye más el código postal que el código genético. Supe que en barrios como San Blas los hombres presentan un mayor riesgo de muerte de hasta el 56% por cáncer de pulmón, del 139, % de cirrosis, del 48% de sida y que el riesgo de fallecimiento por diabetes en mujeres están en un 41% del promedio de Madrid. También me enteré de que el barrio de Villaverde, donde estuvo ubicada la fábrica siderúrgica de Arcelor-Mittal durante años es la zona de Madrid con mayor riesgo de muerte por cáncer de pulmón en hombres, con un 123 % de promedio [2].

De vuelta a mi normalidad me reencontré de nuevo con la vida ruidosa y callejera de mi barrio, su diversidad de cuerpos y acentos, colores y olores no precisamente a Chanel 5 o Jean Paul Gaultier, pero si a resiliencia y luchas por la vida frente a leyes que nos criminalizan y lógicas de mercado que expulsan a los vecinos o los condenan el hacinamiento o la infravivienda. Un barrio ahora “invadido” por turistas y policías secretas que merodean por todos los rincones o patrullas llevando a cabo identificaciones racistas. Por cierto, ¿quién dijo que las clases sociales y su geografía habían desparecido?

Pero los mundos como las fronteras, por más sofisticados que sean los sistemas de seguridad se pueden cruzar. El mundo es único y los privilegios han de convertirse en derechos universalizables. Eso descubrí una mañana en mi paseo por el barrio que es líder en el ránking del poder adquisitivo en la ciudad de Madrid y sus avenidas impolutas, sin cacas de perro.




[1]https://datos.madrid.es/portal/site/egob/menuitem.c05c1f754a33a9fbe4b2e4b284f1a5a0/?vgnextoid=71359

[2] https://elpais.com/ciencia/2021-02-19/el-mapa-de-la-mortalidad-barrio-a-barrio-en-espana-revela-enormes-desigualdades-incluso-en-la-misma-calle.html