Una vez más Elena Gortázar nos sorprende con su agudeza intelectual y su gran capacidad divulgativa con este nuevo libro sobre la figura de María Magdalena. Como su título indica en él rastrea las huellas de la primera apóstol y recupera su relevancia para una iglesia sinodal donde la igualdad sea costumbre. Un libro con el que pretende restaurar la auténtica figura de María Magdalena y el papel que desempeñó en el movimiento de Jesús y la iglesia primitiva, así como liberarlo de interpretaciones interesadas y hacer justicia con su figura histórica. En este sentido su lectura nos desvela la figura de María Magdalena como un referente determinante para las mujeres y hombres cristianos que aspiran a una iglesia más allá del patriarcado, al modo de Jesús de Nazaret, su mensaje y su praxis igualitaria con las mujeres.
El libro hace un recorrido por gran parte de la extensa bibliografía existente para, a modo de pantallazos o flashes, ofrecer de manera sistemática y sencilla los resultados de las investigaciones llevadas a cabo hasta el día de hoy, las reflexiones doctrinales desarrolladas a lo largo de la historia sobre su figura, así como las numerosas tradiciones populares y artísticas. Recogiendo las aportaciones de la teología feminista y la perspectiva de género la autora se adentra en una nueva visión que permite de-construir la figura de María Magdalena para reconstruirla de nuevo en fidelidad evangélica y con rigor histórico.
A lo largo de los quince capítulos en los que se estructura el libro, vamos descubriendo cómo la figura de la Apóstol de los apóstoles se ha ido interpretando en base a intereses doctrinales al servicio del patriarcado, de ahí la transformación, nada ingenua, en el imaginario cristiano de apóstol y lideresa del movimiento de Jesús y la primera comunidad cristiana a prostituta arrepentida (penitente). La autora analiza esta deriva y sus consecuencias para las mujeres cristianas desde un tratamiento interdisciplinar que pasa, por supuesto, por la teología, los Evangelios apócrifos, pero también por el arte y el cine contemporáneo. Especialmente interesante en este sentido resulta el capítulo titulado Fakes news y representaciones ajenas a las tradiciones textuales sobre Maria Magdalena por lo develador que resulta.
Pero sin duda es el capítulo que se refiere a la espiritualidad de Maria Magdalena, en el que las mujeres cristianas feministas podemos sentirnos enraizadas en una resiliente y esperanzada tradición profética femenina que pasa por la visión, la seducción por el Evangelio y su proyecto de inclusión sin primeras ni últimas y el envío a la misión, quebrando para ello la subalternidad y los roles de género, algo que hoy, en pleno siglo XXI sigue siendo una asignatura pendiente. Un libro, por tanto, que rastrea la historia con lucidez y rigor e indica caminos a transitar en el presente hacia la comunidad de iguales y un cristianismo significativo y con futuro.



