lunes, 28 de septiembre de 2026

Ellos por dinero nosotras por amor

 Ellos por dinero nosotros por amor



Este ha sido uno de los lemas con los que el Sindicato de inquilinas de Madrid ha movilizado a la ciudadanía estos días frente a la barbarie que ha supuesto el deshaucio de Mari Camen Abascal. Mari Carmen, una anciana de 84 años, desahuciada por el Fondo Urbagestión Desarrollo e Inversión, el pasado martes 22 de septiembre, ha sido la chispa que ha desatado la oleada de indignación, solidaridad, y protesta pacífica en miles de personas de numerosas ciudades españolas y que ha terminado finalmente en una acampada en la Puerta del Sol exigiendo al gobierno la aprobación del Decreto Mari Carmen en el Consejo de ministros del martes próximo. Las palabras de Mari Carmen, ingresada en el hospital, y animando a la ciudadanía y a los sindicatos de inquilinas de todo el estado a no parar la lucha por la vivienda pública y universal, bajar los alquileres, el fin de los desahucios, y la expulsión de los fondos buitres de nuestros barrios se ha convertido en un clamor imparable.

En nuestros barrios existen miles de Mari Carmenes. Según el informe del Consejo General del Poder Judicial, en los primeros tres meses de este año se han producido 44 desahucios al día de personas en situación de vulnerabilidad. España incumple sistemáticamente los standares de protección en el derecho a la vivienda y las recomendaciones propuestas por el Relator especial de la ONU sobre la extrema pobreza y derechos humanos en su vista a España en el año 2020. Como señala también el Informe Foessa la pobreza habitacional es uno de los rostros más violentos de la pobreza hoy en nuestro país, afectando particularmente a los jóvenes, las mujeres, y las personas migrantes. Paralelamente los fondos buitres como Blackstone o Cerberus, multiplican su activos y Madrid se ha convertido en la segunda ciudad europea con mayor oferta de pisos de alto standing.

Los movimientos de lucha por la vivienda (Sindicato de inquilinas y Plataforma de afectadas por la hipoteca) llevan años denunciando que la vivienda no puede ser un privilegio ni estar en manos del libre mercado, sino que es un derecho universal. El mismo día que se produjo el desahucio de Mari Carmen se celebraba en Madrid The Distric, el mayor congreso europeo sobre capital inmobiliario. Con el lema el capital se adelanta entre otros temas se avanzó la subida de los tipos de interés a niveles superiores a los de última década e inversiones de alta rentabilidad en el Sur de Europa. El Sindicato de Inquilinas, de Madrid, con la juventud, la inteligencia y creatividad colectiva que le caracterizan, consiguió llevar a cabo en el corazón del congreso una protesta pacífica denunciando la deshumanización de los fondos buitre y sus consecuencias en las vidas de las personas, especialmente de las más vulnerables, como el caso de Mari Carmen.

Paralelamente a este evento y bajo el lema Inquilinos del mundo uníos se ha celebrado del 24 al 27 de septiembre en Madrid El barrio Encuentro internacional de luchas por la vivienda, con una significativa presencia de organizaciones de Colombia Argentina, Italia, Estados Unidos, etc, porque si el capital funciona internacionalmente la organización y el poder popular también ha de hacerlo. Especialmente significativas por su dureza y por su resistencia han sido las experiencias de las organizaciones de países actualmente gobernados por la ultraderecha.

Me estoy acordando muchos estos días del papa Francisco, de su reconocimiento de las organizaciones populares, entre ellas las que luchan por el derecho al techo, y su insistencia en que los cristianos nos insertemos en estas organizaciones codo a codo, abandonando nuestras zonas de confort y pasando de la expectación a la implicación. También me estoy acordando mucho de la visita de León XIV a Madrid, al que por cierto el Sindicato de Inquilinas le escribió una carta, que le hizo llegar a través de una representante de Sumar, en la que le informaba de cómo la especulación inmobiliaria había llegado también a entidades de la iglesia católica y le pedían una audiencia para hablar de la venta de los inmuebles de la iglesia a los fondos buitres, con las consecuentes expulsiones de los vecinos de sus hogares y del desahucio de Mari Carmen. Sin embargo, me llama la atención el silencio de la iglesia sobre esto hechos y la ausencia de una palabra pública sobre este pecado estructural que son los desahucios, Una palabra que brote del amor político al que nos urge el evangelio. Ellos por dinero nosotros por amor, bien parece un versículo de Mateo encarnado hoy por el Sindicato de Inquilinas, empujando la puerta de la vivienda de Mari Carmen para evitar su desalojo y acompañándola en la camilla una vez ejecutado el desahucio.

Estuve desahuciada y permaneciste a mi lado hasta el final haciendo todo lo posible para evitar el desalojo es hoy quizás un nuevo versículo para Mateo 25.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Guiadas por el deseo. Presentación en Zaragoza


Agradecida a las compañeras de Mujeres y Teología y la Revuelta de Mujeres en iglesia de Zaragoza por el conversatorio tan creativo y bello que organizaron en la  presentación de mi último libro: Guiadas por el deseo. Itinerario de amor y projimidad. Un desborde de sororidad. 

    


Gracias también a las amigas de la JOC  por haberme acompañado  

 

lunes, 17 de agosto de 2026

Lectura recomendada: En este lugar carne somos, de Cole Arthur Riley

Cole Arthur Riley es una autora afroamericana que escribió este libro en plena pandemia como reivindicación y propuesta de una espiritualidad más allá de la blanquitud y el intelectualismo Es el primer libro traducido al castellano de lo que podemos llamar una espiritualidad antirracista. En él la autora nos recuerda que no basta con no ser racista, sino la importancia de ser y promover conscientemente el antirracismo, lo cual es aplicable también a la espiritualidad.

Tiene como punto de partida el reconocimiento del daño que ha supuesto en la historia de la humanidad que el ser más sagrado, que denominamos Dios, se asemejara a quien durante siglos sometiera a otros seres humanos a la esclavitud y que es una razón de justicia “arrancar la blanquitud” del rostro de Dios.Para ello no basta con crear nuevas imágenes, sino que la propuesta de la autora es perseverar y seguir observando y nombrando todas las maneras en que esa fuerza ha oscurecido el rostro y el carácter de Dios. Urge liberar a Dios del dominio y la supremacía blanca y recuperar al Dios que lava los pies y sana y obra milagros desde el poder de lo comunitario. Redescubrir a un Dios trinitario cuya totalidad emana de la multitud y la diversidad.

    Esta espiritualidad antirracista brota más que de los credos o las doctrinas, del aire que respiran las personas y las comunidades negras, de una búsqueda y descenso hacia los relatos y mitos que las sostienen, de la atención a cuanto sucede, de la fidelidad a observar lo divino en todas las cosas. Se trata de una espiritualidad centrada en la atención sagrada a los signos de resistencia donde la vida se renueva con fuerza en medio de la injusticia y la violencia. Es una espiritualidad profundamente arraigada en los cuerpos, en la tierra y en la comunidad porque no podemos sobrevivir sino es desde los vínculos y el sentirnos formando parte de algo, sin comprender que somos un pequeño estribillo en una cacofonía sagrada.

     A lo largo de 12 capítulos centrados en relatos de sus ancestros y ancestras pasados por la profundidad del corazón, la autora nos adentra en una aventura espiritual tejida en lo cotidiano que nos abre a nuevas comprensiones y vivencias de palabras como Dignidad, Lugar, Asombro, Llamada, Pertenencia, Miedo, Lamento, Justicia, Reparación, Reposo. Alegría, Memoria y Liberación.

    En definitiva, una lectura muy recomendable para quienes desean ampliar perspectivas en la comprensión y la vivencia de la una espiritualidad de la resistencia desde el  antirracismo y la fuerza de lo comunitario.