viernes, 3 de enero de 2014

Libros

Los libros que  he pedido a las reinas magas y os recomiendo:

-Descolonizando el Feminismo: Teorías y Prácticas desde los Márgenes. Liliana Suárez Navaz y Rosalva Aída Hernández Castillo. (editoras),Cátedra, 2008.
 
El reto de los feminismos en el siglo XXI es un reto de dimensión global que requiere el reconocimiento de la diversidad cultural. Siendo aún central la lucha por la equidad de género, el desafío pasa por identificar y superar herencias coloniales que obstaculizan el avance de los feminismos del nuevo milenio. Este libro es fruto del esfuerzo por construir puentes de comunicación entre diversas tradiciones feministas que no han estado lo suficientemente representadas en la literatura feminista académica y que aportan nuevas herramientas para la construcción de un feminismo postcolonial. Desde una perspectiva interdisciplinar, se recogen trabajos que han marcado un giro en los debates de la teoría de género en un ámbito internacional, al cuestionar visiones etnocéntricas que no habían considerado la articulación entre género y raza.

-Una teología arrodillada e indignada. Javier Vitoria F. Javier Vitoria Cormenzana, Sal Terrae 2013.   

La teología de la Justicia  discrepa siempre de una frase muy manida: No hay nada que hacer. La realidad la desmiente de continuo. En este mundo tejido de componendas y  habilitado para que no tomemos nada completamente en serio, a no ser el propio interés, hemos podido contemplar y admirar  un número importante de personas, que a pesar de las derrotas  y los fracasos, continúan siendo beligerantes con la injusticia. Ellos y ellas testifican a diario que ser humano, humano, comprometido y fiel hasta el final es  posible; y nos recuerdan que “el hombre  sólo   cabe en la utopía”  (Ernesto Sábato). La potencia de lo débil cuando se inserta en la realidad como incansable aguijo escatológico, nos despierta y nos moviliza ante el escándalo de la diferencia cualitativa (H. Marcus) existente entre los  crucificados de la tierra y los que  los crucifican o cómplicemente pasan de largo “ (pág. 44)
 








 

 
 

Estreno el nuevo año con un blog

Estreno el nuevo año con un blog. No soy muy cibernauta, la verdad, prefiero el cuerpo a cuerpo en mis relaciones  y también el rostro a rostro en la comunicación, pero las nuevas tecnologías se imponen. Este blog es como mi vida misma,  un  telar de historias y vidas que se entrecruzan y en cuya una textura  se mezcla lo público y lo privado, lo militante y lo profesional, lo místico y lo político.
En él hallareis seguro erratas, porque lo mío es el aprender haciendo y uno de mis principios el ensayo error.

Bienvenidas y bienvenidos al blog de Pepa Torres Pérez

Ritos feministas interespirituales

Cuando las luchas contra las fronteras
nos hacen confluir desde lo hondo

 Ritos feministas inter-espirituales

 

Te miro, eres negra.
Me miras, soy blanca
Y sonreímos las dos.
En el nuevo día que se adelanta
tú sabes y yo sé
que la complicidad que nos une
quiebra fronteras.
El misterio que brota
de nuestros vientres crecidos
acaricia la promesa de una tierra libre,
donde nadie sea ilegal, esclava ni extranjera.
Por fin nos hemos encontrado
y nuestras diferencias,
ya no nos dividirán,
sino que serán también nuestra fuerza
 
( Reencuentro entre Sara y Agar. Otro final posible para Gn 21, 1-10)

 En Marzo del 2009 un grupo de mujeres de  diversas  tradiciones religiosas y culturales: musulmanas, católicas, ortodoxas, agnósticas, cristianas, aymaras, etc, en el contexto de una reflexión sobre nuestras experiencias como mujeres que cruzamos fronteras y las consecuencias que esto tiene para nuestras vidas, nos hicimos conscientes de una necesidad sentida por todas, la de dar un paso más en nuestra complicidad: compartir no sólo nuestras luchas por la vida sino las fuentes que nos sostienen y nutren en ellas: nuestra espiritualidad.
 
Así nació el colectivo Agar y el espacio de los ritos o encuentro espirituales que desde entonces venimos celebrando mensualmente en Lavapiés. El colectivo nace de una necesidad y un deseo que nos moviliza: fomentar el diálogo inter-espiritual desde una perspectiva feminista y de base y propiciar espacios de encuentro, formación, investigación y compromiso con la justicia, la paz y la integridad de la creación desde la diversidad cultural y religiosa.Lo constituimos mujeres que “transitamos fronteras” y que reivindicamos las diferencias no como una amenaza sino como una riqueza en la construcción de una ciudadanía alternativa, desde la perspectiva de las mujeres. Nos sentimos urgidas por una espiritualidad política que trasciende toda religión y busca espacios de convergencia.

En nuestro rituales vamos compartiendo nuestras Fuentes de la vida, nos reencontrarnos con la mujer de Luz que nos habita y sostiene en tiempos oscuros, o  nos identificamos con la naturaleza y sus ciclos desde las propias experiencias vitales: el otoño como tiempo de desnudez y pérdida, como símbolo de nuestros duelos migratorios; la primavera como el renacer de la vida desde la ampliación de horizontes a  los que nos abre la convivencia intercultural con otras mujeres o el equinoccio de verano como invitación a recuperar en nuestra vida el fuego, la pasión, el placer. Desde la experiencia vivida sentimos que vamos renovando esperanzas y anticipando el sueño que lo imposible se va haciendo posible, lo utópico encuentra su topus en la realidad.

Así, las danzas de Miriam y las mujeres del Éxodo (Ex 15, 20-21), el cantar y la palabra sapiencial de Débora (Jue 4-5), la complicidad de Rut y Noemí ( Rt 1, 16-22) la dignidad restituida de Betsabé (1 Re1-2),el profetismo de Rabeiah Adawiya (mística sufì del siglo VIII) o la libertad de Magdalena, Marta y María en sus  relaciones con el Profeta Jesús  (Luc 10,38-41) (Luc 8,1-3) ( Jn 1,1-28) van tomando cuerpo en nosotras y vamos experimentando juntas que la espiritualidad feminista no tiene fronteras, ni moldes, ni diques, y que como dice Ivone Gevara (1) es “el sueño de la tierra prometida, que nos permite percibir de un modo nuevo la existencia y su misterio que envuelve nuestro cuerpo y nos da coraje para vivir y amar de nuevo y sentir que nuestros huesos resecos se llenan de músculos y carne, se ponen en movimiento para un abrazado resucitado que envuelva a mujeres y hombres del universo entero” .

En nuestros ritos, el cuerpo, la danza, la música, lo gestual y simbólico, la expresión de la propia palabra desde la tradición singular de cada una van siendo los lenguajes que nos acercan y nos revelan la divinidad, la trascendencia que nos habita y que es la fuente de nuestro ser y empoderamiento. Otras veces  iniciamos nuestros encuentros con alguno de los 99 nombres con los que  el Islam invoca a Dios para pasar en un segundo momento a buscar conexiones con la experiencia espiritual de cada una tomándonos la libertad de nombrarle reconocerle y practicarle desde nuestra identidad sexuada, porque el Misterio, Dios, la trascendencia no puede ser ajeno a nuestros cuerpos y experiencias como mujeres.

Otra de las características de este espacio es la atención al proceso como pauta orientadora del camino, como obediencia a lo real, al deseo que nos hace converger como grupo y no a un plan o programa preconcebido. Esta atención a la hondura, a lo que va pasando por el camino más que a lo que suceda al final del recorrido nos proporciona momentos absolutamente mágicos cargados de creatividad que nos empistan hacia nuevos proyectos como la exposición Piel de diosas que vamos a iniciar este curso.

El proyecto “Piel de diosas” nace de un encuentro, un gesto corporal, una palabra ”cruzada” entre dos mujeres unidas contra las fronteras, que tras participar juntas en una acción reivindicativa en la calle por los derechos de las sin-papeles y las empleadas de hogar se reconocen mutuamente más allá de las diferencias impuestas por la etnicidad, el status, la religión y las  leyes de extranjería. Un reconocimiento de mujer a mujer. El gesto y la palabra de una mujer negra, senegalesa, musulmana, trabajadora doméstica, que tocando el rostro de otra mujer blanca mexicana agnóstica, investigadora la reconoce  por su belleza  y valía: “¡Qué bonita y que blanca eres! a lo que la mujer blanca mexicana responde devolviendo la caricia y el reconocimiento “¡y tú que bella y que negra eres!. El análisis de este gesto  de reciprocidad y reconocimiento  entre  mujeres  actualmente nos está llevando a  reflexionar sobre  la belleza, el  género y  la etnicidad  así  como la devaluación del cuerpo de las mujeres en la representación de lo divino. Con el proyecto “Piel de diosas” queremos denunciar la exclusión y la manipulación de las mujeres “en nombre de lo divino” y reivindicar el poder de significar de los cuerpos de las mujeres, el misterio y la sabiduría que portan liberándolos del racismo y el sexismo.  

 

 Pepa Torres. Colectivo Agar

 

 




(1)  I. GEVARA,  "Presencia de lo femenino en el pensamiento cristiano latinoamericano",199-214, en
J. COMBLIN, Cambio social y pensamiento cristiano en América Latina, Madrid, Trotta, 1993 .