sábado, 28 de marzo de 2015

Musulmán y violencia no son sin sinónimos


Miles de musulmanes y musulmanas  en el mundo, en el nombre de Allah
 anhelan la paz, la justicia, los Derechos Humanos y se comprometen con ellos.   

ISLAM NO ES SINÓNIMO DE VIOLENCIA 


lunes, 9 de marzo de 2015

8 DE MARZO (BLOG ENTREPARÉNTESIS)

    POR UNA GESTIÓN DE LA CRISIS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
Hace unos días acompañé a Afroza, una amiga bangladeshí, al médico. En su país era una pequeña empresaria que había organizado una cooperativa de ahorro con las mujeres de su barrio. Para salvar la vida tuvo que abandonar Bangladesh, dejar a su familia y buscar asilo político en Europa, cosa que le fue negada sistemáticamente, hasta que finalmente en España, consiguió la residencia por circunstancias excepcionales por arraigo, con un contrato de empleo doméstico. Afroza, como muchas otras mujeres en el mundo, celebraba el 8 de Marzo clandestinamente en su país. Por eso tomar la calle este día, ahora en Madrid, formando parte de la marea violeta, es para ella una fiesta de libertad y un antídoto contra la amnesia sobre lo costosas que son siempre las luchas de las mujeres en todos los países del mudo. Ese día se pone su mejores galas toma el megáfono y marca un ritmo que coreamos entre todas “porque sin nosotras no se mueve el mundo”.

sábado, 7 de marzo de 2015

DE RISAS, ESPIRITUALIDAD Y REVOLUCIONES (ALANDAR. MARZO 2015)

Hace unos días la portada del periódico Diagonal publicaba, que según un índice de la ONU, el estado español es el sexto país que más felicidad ha perdido desde el año 2007. La desigualdad, el estancamiento productivo y sus consecuencias en la convivencia cotidiana se identifican como sus causas. La noticia me recordó enseguida a un amigo cubano, que actualmente vive en Ecuador y que me dijo se marchaba a este país porque no soportaba más el ambiente de tristeza que nos rodeaba. Pero curiosamente ésta fue la misma razón que otra amiga española, poco antes de marcharse a trabajar a Inglaterra me compartió como motivo de su exilio: Aquí ya no hay alegría, aquí ya no hay futuro.Quizás por ello y para defender la alegría y no permitir que nos la arrebaten quienes quieren chafárnosla, nos juntamos el otro día un grupo de gentes de diferentes países y religiones para echarnos unas risas a partir de unos ejercicios de risoterapia que nos permitieron reírnos de nosotras mismas y desdramatizar angustias cotidianas. Un amigo musulmán nos dijo, entre otras cosas, que según el Corán quien hace reír al prójimo merece el Paraíso. Sin embargo, ¡que poco saben las religiones reírse de sí mismas, y que poco chance dejan al humor en las vidas de sus fieles! Lo mismo le pasa al cristianismo, aunque ahora estamos de enhorabuena porque el papa Francisco está empeñado en devolvernos la risa, la ternura y la projimidad como señas identitarias que hemos ido perdiendo por el camino y que nos urge recuperar.

CARTA A CARMEN, ACTIVISTA, LESBIANA Y CRISTIANA ( CRISTIANISMO Y JUSTICIA, FEBRERO 2015).


Querida Carmen :

Acabo de leer tu carta y como siempre, desde que te conozco me ha emocionado tu palabra honda, tu pensamiento crítico y tu convencimiento, que es también el mío, de que es urgente seguir apostando por la construcción de una iglesia y una sociedad liberadas del pecado de la homofobia. Me compartes en ella la sorpresa, la esperanza y también la ambigüedad que supusieron para ti las declaraciones del papa Francisco, sobre los homosexuales y el matrimonio de personas del mismo sexo hace un par de años [1]

Dices que tu primer sentimiento fue de “perplejidad gozosa” ante unas palabras que hace tiempo habías dejado de esperar de las autoridades eclesiásticas, ya que lo habitual suele ser el “maltrato” o la cosificación, quedar reducidos a “tema de catecismo o doctrina”, y negar vuestra radical dignidad de personas, hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas a imagen y semejanza del Amor, obra de su Espíritu diverso y portadores y portadoras de él como un don para la comunidad. Compartes también la experiencia de “alivio” inicial que te embargó, así como la fuerte “convicción interna” que experimentaste de que el Evangelio es verdad y no letra muerta, y que con la fuerza de su espíritu las palabras y obras de las cristianas y cristianos han de estar en continuidad con ella, algo que frecuentemente, dices en tu carta, cuesta historizar en la iglesia, de modo que más que una comunidad de amor se convierte en una “comunidad de ley” que expulsa a los y las diferentes.