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miércoles, 27 de mayo de 2026

Ecos de lectores y lectoras



Sigo recibiendo agradecida ecos de mi último libro   

Este es un viaje mistagógico que nos expone al asombro del amor. Pepa Torres Pérez une la espiritualidad ignaciana con el latido de los márgenes, ofreciendo una brújula para quienes buscan a Dios en la cotidianidad y en la lucha por la justicia. A través de la sabiduría de místicas como Madeleine Delbrêl, Juliana de Norwich y Hadewijch de Amberes, propone una praxis de la misericordia inspirada en Jesús, que culmina en una comensalidad abierta y una esperanza que desafía la muerte (la amenaza de resurrección). Pepa Torres nos ofrece un itinerario para acuerpar el Evangelio y transformar la herida en manantial. Un libro imprescindible para orar con los pies en la tierra y el corazón abierto a la sorpresa de la Gracia.


miércoles, 15 de abril de 2026

MUJERES DE LA PASCUA: Maria Lòpez Vigil y Lucha Castro


Tengo la suerte de que la vida es generosa siempre conmigo, me regala encuentros con personas, especialmente mujeres, que me remiten siempre a la utopía y a la esperanza. No a utopías ingenua etéreas, sino a utopías embarradas que transforman la vida propia y las ajenas, en medio de los claro-oscuros de los procesos históricos. Recientemente me ha sucedido de nuevo. Yo las llamo Mujeres de la Pascua.

Hace un mes tuve la suerte de reencontrarme con María López Vigil, una de las mujeres referentes desde mi juventud: María López Vigil, revolucionaria en la década de los 80 en Nicaragua, teóloga del pueblo, periodista, autora de Un tal Jesús, Otros Dios es posible, Piezas para un autorretrato[1]. Feminista arriesgada que denunció el machismo de los “revolucionarios” como uno de los grandes fracasos del sandinismo ya en los 90 en textos tan potentes como el siguiente:

“En todos los esfuerzos revolucionarios las mujeres se hicieron más cargo del espacio público que los hombres del espacio privado. Las mujeres se apropiaron con más entusiasmo de sus deberes con la sociedad que con sus derechos plenos y así el terreno que quedó más intocado fue el de lo privado. La lucha por la justicia y por la dignidad que vanguardizaron los hombres apenas penetró por las puertas de los hogares, donde siguió reinando la violencia machista y el abuso sexual, que es siempre abuso de poder.

Mientras en las calles y en las montañas los revolucionarios combatían las dictaduras, en sus casas imperaban el patriarcado. Estamos en deudas con millones de mujeres marginadas por el machismo de nuestros revolucionarios. Es una deuda pasada que puede y debe ser saldada. La opción preferencial por las mujeres es urgente, no porque sean mejores sino porque son y han sido subordinadas y empobrecidas”[2].

María fue y sigue siendo una voz profética en América Latina y por serlo hoy reside en Granada, acogida y dejándose cuidar por una red de amigos y amigas junto con otras mujeres obligadas al exilio. Mantiene el vigor de su pensamiento crítico anti-imperialista y anti colonial, así como el convencimiento de que el cristianismo tiene que ser revolucionario y feminista, si no quiere renunciar a lo más auténtico de sí mismo. En nuestra conversación hablamos de uno de sus libros menos conocidos en España: Frente a frente, San Pablo apóstol y María Magdalena, la que conoció a Jesús. Su libro más feminista y en el que propone con urgencia recuperar a Jesús de Nazaret más que al Cristo. Conversar con ella remite a la sabiduría de resistencia del Evangelio y su propuesta de radicalidad que tanto necesitamos.


También estos días la vida me regaló una conversación con otra extraordinaria mujer activista y teóloga de América Latina: la mexicana Lucha Castro, referente del ejercicio de la justicia desde una perspectiva feminista. En los 90 Lucha se incorporó al movimiento barzonista integrado por campesinos y mujeres de las clases medias a las que les eran arrebatadas su tierra y sus viviendas a consecuencias de las políticas neoliberales. Desde este movimiento Lucha resignificó la parábola del buen samaritano con perspectiva feminista desde la pregunta ¿Quién es mi prójima? y el convencimiento que ninguna mujer podía ser vulnerada ni en su dignidad ni en sus derechos, y ser expulsada a la cuneta de la vida.

La reivindicación de solución y no represión le llevó a Lucha y a sus compañeras a enfrentar, desde la resistencia y no violencia activa, la violencia del estado, por lo que estuvo varias veces detenida y fue expulsada del Seminario donde trabajaba como profesora de teología. Años más tarde, cuando empezaron a aparecer cadáveres de mujeres sin pezones en el desierto próximo a Ciudad Juarez, Lucha se involucró en la investigación y la denuncia de los feminicidios. Lo hizo desde un triple enfoque singular y profético: el ejercicio del derecho en los tribunales mexicanos, apoyada en la coadyuvancia. Es decir, una postura activa e aplicativa de las víctimas en el proceso legal, y a la vez desde el activismo y la movilización creativa de las mujeres en las calles y la incorporación en estas protestas de la fuerza de la simbología religiosa cristiana, que constituía un elemento importante para todas las madres buscadoras de sus hijas. 

Un ejemplo de ello fue la organización de caminatas atravesando el desierto de Chihuaha con cruces con los nombres de sus hijas desparecidas o violadas, terminando con la escenificación de un panteón de mujeres frente al Palacio del Gobierno mexicano, con una liturgia reivindicativa y espiritual reclamando sus vidas y sus cuerpos y exigiendo poner fin a los feminicidios

Pero Lucha no es solo una mujer muy comprometida socialmente, sino que ha compaginado su vocación social con la de ser madre y esposa. Por eso al hablar de ello le tiembla la voz y reconoce como sus opciones han atravesado y atraviesan también la vida de su familia y los riesgos que han corrido juntos. Fundadora del Centro de Derecho Humanos de las Mujeres, recuerda tantas veces como se ha visto obligada a hablar en clave con sus hijos por cuestiones de seguridad hablaba. 

La familia ha sido siempre para ella un importante apoyo en situaciones críticas, sobre todo cuando estuvo presa, fue amenazada de muerte o se vio obligada a salir del país, escondida en el maletero de un coche, sin más equipaje que una biblia, convencida que el cristianismo ha de ser creíble

Hoy Lucha vive en Barcelona con su marido, enfrentando la batalla contra el cáncer con serenidad y confianza, aprovechando y agradeciendo las oportunidades que la vida le ha ofrecido y ofrece. Se ha incorporado al colectivo de feministas cristianas Alcem la Veu, y está especialmente involucrada en la lucha contra los abusos a mujeres en la iglesia. Es una gran conversadora que alienta la esperanza y las luchas de las mujeres hasta poner fin a la violencia y la pobreza de género. La escritura se ha convertido ahora en su arma de agitación y lucha.

Maria López Vigil y Lucha Castro nos recuerdan esta Pascua, que el evangelio es hoy , el evangelio es ahora.








[1] Desde mi perspectiva el mejor de los libros sobre Oscar Romero

[2] María López Vigil, Autocrítica, Maicillo, COR, Albacete, 2000

domingo, 12 de abril de 2026

GUIADAS POR EL DESEO. Itinerarios de Amor y projimidad


El último libro de Pepa Torres Pèrez, según la autora, el más importante, porque en el comparte la experiencia de Dios que le mueve y le conmueve y de la que brota su activismo


Escribir es romper el hielo (…).

Es hacer que una parte de nosotras salga al encuentro de otras personas,

hecho gas, líquido, canto, vapor, susurro, ofrenda, agradecimiento.

Hace resonar en otras lo que tanto vuelta dio en el oído interno [1].


Mis libros nacen siempre de una pregunta, de un diálogo previo que pide continuar la conversación y en el que las lectoras se convierten en interlocutoras[2]. En este caso la pregunta a la que pretende responder es: ¿Cómo ora una mujer contemplativa en la acción, contemplativa en la relación? Es esta una pregunta recurrente en mi vida y en la que con este libro no pretendo responder en abstracto sino en primera persona, desde la experiencia de ofrecer y acompañar Ejercicios Espirituales desde hace más de 25 años a personas sedientas de una espiritualidad cristiana renovada desde la perspectiva de las mujeres y el compromiso con la justicia y el cuidado de la casa común.

Guiadas por el deseo no es un libro para ser leído, sino para adentrarse en un proceso mistagógico, un viaje de dentro a afuera, que nos expone al riesgo y al asombro del amor. Un viaje desinstalador y en compañía de una nube inmensa de testigos (Heb 12,1).

Es también para mí una alegría hacer coincidir la publicación de este libro con la celebración de los 50 años del Decreto 4 de la Congregación General XXXII: Nuestra misión hoy: Servicio de la fe y promoción de la justicia, fecha histórica significativa para quienes nos sentimos identificadas con la espiritualidad ignaciana por lo que ha supuesto -y sigue haciéndolo- de inspiración en la opción por el binomio fe-justicia, y el compromiso con los derechos humanos, los derechos de la tierra y los derechos de las mujeres.

Agradezco también a Eutiquio Sanz, presbítero y barrendero durante toda su vida laboral, desde el barrio del Cristo en Valencia y a las fraternidades laicas de Foucauld, por haberme invitado a acompañarles y a compartir mis primeros Ejercicios Espirituales y, por supuesto, a mis compañeras de la Red Miriam de Espiritualidad Ignaciana Femenina, Pilar Wirtz y especialmente al Equipo Yada, con quienes desde hace tantos años acompañamos Ejercicios Espirituales desde las claves presentadas en este libro.

Si publicar este libro es motivo de una gran alegría, también es un motivo de tristeza inmensa hacerlo en el contexto del genocidio del pueblo palestino y de la utilización del hambre como arma de guerra. Nada más opuesto a la espiritualidad que el odio, la guerra, la violencia y los genocidios, aunque lamentablemente nada más utilizado para intentar legitimarlos que las religiones y un nuevo baal llamado “seguridad”, cuando lo que realmente los alimenta y mantiene es, como señala el papa Francisco, el terrorismo del dinero[3].




[1] Dani Zelko. Oreja Madre. Mi cuestión judía, Caja Negra, Buenos Aires 2025, pág. 239.


[3] Papa Francisco, Discurso de clausura del I Encuentro con Organizaciones populares, https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2014/october/documents/papa-

domingo, 15 de marzo de 2026

Hasta que la igualad sea costumbre : Revuelta de mujeres en la iglesia


Magnífico reportaje hoy el del Suplemento de El País sobre la lucha por la igualdad de género en la Iglesia católica y  las cristianas feministas, por Jesús Rodriguez y Caterina Barjau.   

domingo, 15 de febrero de 2026

Relevo en el equipo de coordinación de la Red Miriam de Espiritualidad Ignaciana Femenina

 Agradecida por la confianza  y todo lo que hemos tejido juntas desde el equipo de coordinación de la Red Miriam pasamos el relevo a nuevas compañeras: Gracias Marisa Vidal, Marisa Pereiro y Carmen Soto por aceptar este desafío. 

Seguimos tejiendo espiritualidad política y feminista inspiradas por el evangelio , desde abajo y desde adentro desde adentro  

miércoles, 21 de enero de 2026

FALANDO DE SORORIDADE. Libro-Homenaje a Pilar Wirtz


 Una gozada participar en la presentación de este libro en con el que agradecemos tanta vida compartida con la gran maestra de vida y compañera Pilar Wirtz 

lunes, 8 de diciembre de 2025

A propósito de la película los Domingos


     La última película de Alauda Ruiz de Azúa está siendo un éxito de taquilla en todos los cines de España donde se está proyectando. En tan solo cinco días desde su estreno superó los 100.000 espectadores y espectadoras de las más diversas índoles e ideologías. Una película que tras la escena final provoca un gran silencio e inmediatamente después, la necesidad de conversar sobre ella, por la polisemia de su significado según la posición de los espectadores y espectadoras. Galardonada con la Concha de oro a la mejor película del festival de San Sebastián no es solo una película de gran calidad artística, en la que la belleza, la sobriedad, la luminosidad de los primeros planos, los detalles visuales, las miradas y la música van introduciendo al público en una trama poco usual en nuestros tiempos: el discernimiento y la decisión final de una joven, menor de edad, de ingresar en un monasterio de clausura frente a la oposición de su tía atea y la incomprensión de su contexto. Una película de profunda honestidad por parte de la directora que, pese a identificarse como atea, aborda respetuosamente la cuestión de la fe y la vocación, a la vez que ofrece también elementos críticos que nos provocan más preguntas que respuestas.

Si bien algunos obispos españoles consideran que la temática de la película es la vocación religiosa y la fuerza de la fe en esa decisión, yo creo que el tema es la herida vital que atraviesa hoy a muchas familias y personas jóvenes, así como la imposibilidad de dialogo y encuentro, por la intolerancia y el sectarismo, que pueden llevar a decisiones de huida y evasión en busca de seguridad afectiva y pertenencia. Junto al personaje central resaltan otros que aportan claves interpretativas interesantes: el padre ausente, asediado por deudas e iniciando una nueva relación de pareja, la tía racionalista y atea, que no atraviesa su mejor momento vital, muy crítica con la religión y con la iglesia, pero a su vez el personaje que más afecto y preocupación muestra por la protagonista y que intenta por todos los medios a su alcance convencer a la joven para aplazar su decisión, hasta vivir otras experiencias como la universidad, las relaciones con los chicos, etc: la abadesa del monasterio, que ofrece, escucha, reconocimiento, sabiduría espiritual, pero que en ningún momento considera la minoría de edad de la joven ni sus heridas personales como elementos a discernir, sino que en todos sus diálogos se refiere a la absolutez de la llamada de Dios exenta de todo realismo ; Las hermanas pequeñas de las que cuida la protagonista; El director espiritual joven, bondadoso e ingenuo, que tampoco en ningún momento remite a la joven a la necesidad de vivir más experiencias antes de tomar la decisión de hacerse monja de clausura para que su opción sea más madura y menos idealizada.

 Importante también en la película es el ambiente de religiosidad intimista y descomprometida con la realidad que se ofrece en el colegio donde estudia la protagonista, como humus que propicia la decisión. Sin duda que la decisión de hacerse monja, ya sea de clausura o de vida apostólica, hace mucho tiempo que en nuestro país pasó de ser un privilegio a, en muchos casos, una “vergüenza familiar”. Por eso creo que la película refleja muy bien este “cambio de imaginario” y todas las tensiones que vive la joven protagonista.

Sin embargo, el sabor final que me deja la película es una visión de la espiritualidad y la vida religiosa, descomprometida con el mundo que no comparto, no por ser de clausura, sino por el modo que se refleja en ella. Una vocación intimista en centrada en “Dios y yo”, en ausencia total de referencia a la atracción de los valores evangélicos. Una especie de enamoramiento a lo divino descontextualizado y atemporal como vía de escape e inducido desde un ambiente determinado y unos procesos de discernimiento que desde luego muchas congregaciones religiosas consideraríamos inadecuados No creo que sea esta la pretensión de la directora, como tampoco creo que lo es la interpretación que el catolicismo más conservador pueda estar haciendo de esta película para pretender legitimar sus opciones y la vida religiosa que la representa. Hay quienes piensan que con “Los domingos” y con “Lux “ de Rosalía hay una vuelta a la religión y a la espiritualidad de los y las jóvenes, pero tenemos que preguntarnos ¿Qué religión y qué espiritualidad?.






viernes, 5 de diciembre de 2025

Valoración ante la respuesta de la Comisión de Investigación y Estudio del Vaticano sobre el diaconado femenino


1-Una vez más, las mujeres católicas nos sentimos profundamente decepcionadas de las decisiones de la Iglesia por seguir manteniendo muros que nos impiden el acceso a los ministerios ordenados, en concreto al diaconado, pese a su existencia histórica, durante siglos, en la Iglesia: una memoria y tradición conocida que se ha desarrollado de manera desigual y con especificidades locales propias.

2- En el marco de una Iglesia comprometida con la sinodalidad, la negación del diaconado femenino nos parece una contradicción intrínseca, porque nuevamente desde la jerarquía se pretende generar procesos de cambio eclesial sin nosotras, las mujeres. Se apartan así nuestros dones, aspiraciones y deseos más hondos de servicio al Evangelio y se olvida, de nuevo, que la participación en la Iglesia no es una cuestión utilitarista ni tampoco una jerarquía de consagrados y subalternas, sino una diversidad de ministerios eclesiales, que reconoce y otorga la comunidad cristiana a quien posee los dones que Dios le ha dado.

3- En este sentido, las propuestas sobre la participación en igualdad que han llegado al Sínodo de la Sinodalidad han sido miles, visibilizando que, en los lugares más olvidados del mundo incluso por la propia Iglesia, las comunidades cristianas se mantienen vivas, de hecho, gracias al Espíritu y la tarea diaconal no reconocida de las mujeres en sus comunidades.

4- Creemos que la resistencia al diaconado femenino, entendido dentro del orden sacerdotal, y la negativa a su reconocimiento y puesta en marcha, es una decisión más fruto del miedo a la pérdida del privilegio masculino, que de la audacia evangélica y el reconocimiento de la igualdad entre hombres y mujeres instaurada por Jesús de Nazaret.

5- Consideramos que argumentar la exclusión del diaconado en la masculinidad de Cristo pone en riesgo la teología del Concilio Vaticano II que ratifica la igual dignidad de las mujeres y los hombres y el reconocimiento de las primeras como imagen de Cristo, y la hace exclusiva de los varones. Esta argumentación, basada en la diferencia sexual, algo constitutivo del ser humano, significaría que las mujeres no son salvadas de la misma manera que los varones, pues no son imagen de Cristo (en su naturaleza humana). Esto, desde una perspectiva teológica y salvífica, tiene una gravedad enorme, pues impide la plena cristificación de las mujeres. Se trata –además- de una argumentación poco convincente incluso para la propia comisión de estudio, en la que 5 de 10 miembros votaron en contra y otros 5 a favor.

6-El documento final es un reflejo de los miedos y tensiones internas que la cuestión de las mujeres sigue provocando a la Iglesia. Lo que para algunos es una peligrosa confusión antropológica que alinea a la Iglesia con el espíritu de los tiempos, para otros y otras, es lo que miles de mujeres católicas reclamamos hoy a la Iglesia: escuchar los signos de los tiempos, entre ellos -sin duda- el clamor por la igualdad y la justicia de género frente a toda forma de poder y violencia contra las mujeres y actuar en consecuencia frente a siglos de discriminación y subordinación.

7-Creemos, en definitiva, que se trata de un documento tremendamente ambiguo que aplaza la cuestión de la ordenación de las mujeres como diáconas/diaconisas, quedando abierta a una mayor exploración teológica y pastoral y remitiendo la decisión final al magisterio. A cambio se favorece una mirada segregada, benévola y paternalista, hacia las mujeres con el reconocimiento de nuestra diaconía bautismal y adjudicándonos una mal entendida dimensió
n mariana de la sumisión y la complementariedad, justificándolo con un lenguaje ambiguo que anima a “ampliar los espacios comunitarios y de participación y corresponsabilidad a las mujeres”. Con ello se pretende contentarnos, como así ha sido desde hace siglos y sigue siendo, con un rol de creyentes “complementarias” y secundarias.

Pese a todo ello, como Revuelta de Mujeres en la iglesia de Madrid, nos sentimos tercamente esperanzadas y llenas del Espíritu santo y transformador, porque la esperanza en el Evangelio no defrauda, porque sabemos de quién nos hemos fiado…porque la Iglesia siempre necesita voces proféticas en su falibilidad histórica. Esta es nuestra labor como Hijas de Dios e hijas de la Iglesia e invitamos a que otras y otros creyentes se sigan sumando a esta labor, ciertamente imprescindible.

viernes, 28 de noviembre de 2025

El Atrio de los gentiles ( Teruel)

Teruel no solo existe, sino que abre caninos. He tenido la suerte de poder participar en el espacio " El atrio de los gentiles"  convocado desde la diócesis , donde hemos abordado la realidad de las personas divorciadas en la iglesia, las mujeres y los derechos de las personas LGTBQ...

Seguimos .... 

https://www.iglesiaenaragon.com/hasta-que-la-igualdad-sea-costumbre-pepa-torres-reclama-en-teruel-una-iglesia-que-escuche-el-grito-de-las-mujeres