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viernes, 5 de diciembre de 2025

Valoración ante la respuesta de la Comisión de Investigación y Estudio del Vaticano sobre el diaconado femenino


1-Una vez más, las mujeres católicas nos sentimos profundamente decepcionadas de las decisiones de la Iglesia por seguir manteniendo muros que nos impiden el acceso a los ministerios ordenados, en concreto al diaconado, pese a su existencia histórica, durante siglos, en la Iglesia: una memoria y tradición conocida que se ha desarrollado de manera desigual y con especificidades locales propias.

2- En el marco de una Iglesia comprometida con la sinodalidad, la negación del diaconado femenino nos parece una contradicción intrínseca, porque nuevamente desde la jerarquía se pretende generar procesos de cambio eclesial sin nosotras, las mujeres. Se apartan así nuestros dones, aspiraciones y deseos más hondos de servicio al Evangelio y se olvida, de nuevo, que la participación en la Iglesia no es una cuestión utilitarista ni tampoco una jerarquía de consagrados y subalternas, sino una diversidad de ministerios eclesiales, que reconoce y otorga la comunidad cristiana a quien posee los dones que Dios le ha dado.

3- En este sentido, las propuestas sobre la participación en igualdad que han llegado al Sínodo de la Sinodalidad han sido miles, visibilizando que, en los lugares más olvidados del mundo incluso por la propia Iglesia, las comunidades cristianas se mantienen vivas, de hecho, gracias al Espíritu y la tarea diaconal no reconocida de las mujeres en sus comunidades.

4- Creemos que la resistencia al diaconado femenino, entendido dentro del orden sacerdotal, y la negativa a su reconocimiento y puesta en marcha, es una decisión más fruto del miedo a la pérdida del privilegio masculino, que de la audacia evangélica y el reconocimiento de la igualdad entre hombres y mujeres instaurada por Jesús de Nazaret.

5- Consideramos que argumentar la exclusión del diaconado en la masculinidad de Cristo pone en riesgo la teología del Concilio Vaticano II que ratifica la igual dignidad de las mujeres y los hombres y el reconocimiento de las primeras como imagen de Cristo, y la hace exclusiva de los varones. Esta argumentación, basada en la diferencia sexual, algo constitutivo del ser humano, significaría que las mujeres no son salvadas de la misma manera que los varones, pues no son imagen de Cristo (en su naturaleza humana). Esto, desde una perspectiva teológica y salvífica, tiene una gravedad enorme, pues impide la plena cristificación de las mujeres. Se trata –además- de una argumentación poco convincente incluso para la propia comisión de estudio, en la que 5 de 10 miembros votaron en contra y otros 5 a favor.

6-El documento final es un reflejo de los miedos y tensiones internas que la cuestión de las mujeres sigue provocando a la Iglesia. Lo que para algunos es una peligrosa confusión antropológica que alinea a la Iglesia con el espíritu de los tiempos, para otros y otras, es lo que miles de mujeres católicas reclamamos hoy a la Iglesia: escuchar los signos de los tiempos, entre ellos -sin duda- el clamor por la igualdad y la justicia de género frente a toda forma de poder y violencia contra las mujeres y actuar en consecuencia frente a siglos de discriminación y subordinación.

7-Creemos, en definitiva, que se trata de un documento tremendamente ambiguo que aplaza la cuestión de la ordenación de las mujeres como diáconas/diaconisas, quedando abierta a una mayor exploración teológica y pastoral y remitiendo la decisión final al magisterio. A cambio se favorece una mirada segregada, benévola y paternalista, hacia las mujeres con el reconocimiento de nuestra diaconía bautismal y adjudicándonos una mal entendida dimensió
n mariana de la sumisión y la complementariedad, justificándolo con un lenguaje ambiguo que anima a “ampliar los espacios comunitarios y de participación y corresponsabilidad a las mujeres”. Con ello se pretende contentarnos, como así ha sido desde hace siglos y sigue siendo, con un rol de creyentes “complementarias” y secundarias.

Pese a todo ello, como Revuelta de Mujeres en la iglesia de Madrid, nos sentimos tercamente esperanzadas y llenas del Espíritu santo y transformador, porque la esperanza en el Evangelio no defrauda, porque sabemos de quién nos hemos fiado…porque la Iglesia siempre necesita voces proféticas en su falibilidad histórica. Esta es nuestra labor como Hijas de Dios e hijas de la Iglesia e invitamos a que otras y otros creyentes se sigan sumando a esta labor, ciertamente imprescindible.

viernes, 28 de noviembre de 2025

El Atrio de los gentiles ( Teruel)

Teruel no solo existe, sino que abre caninos. He tenido la suerte de poder participar en el espacio " El atrio de los gentiles"  convocado desde la diócesis , donde hemos abordado la realidad de las personas divorciadas en la iglesia, las mujeres y los derechos de las personas LGTBQ...

Seguimos .... 

https://www.iglesiaenaragon.com/hasta-que-la-igualdad-sea-costumbre-pepa-torres-reclama-en-teruel-una-iglesia-que-escuche-el-grito-de-las-mujeres 

domingo, 2 de noviembre de 2025

Vivir con nuestros muertos/as

IN MEMORIA DE QUIENES NOS HABITAN AUN CUANDO NO ESTÁN
CON NOSOTRAS FISICAMENTE

El título de este artículo no es mío, sino que es el nombre de un espléndido libro escrito por la rabina francesa Delphine Horvilleur sobre la pérdida de los seres queridos y la inseparabilidad de la vida y la muerte en la existencia humana. Junto con otro titulado A la salud de los muertos, Relatos de quienes quedan, de la antropóloga Vinciane Despret, son los libros -sin contar el Evangelio-, que más me han ayudado a integrar en mi propia vida el misterio, el dolor y la esperanza de la muerte, casi siempre inoportuna. Este noviembre, “mes de los muertos”, quiero escribir sobre ello. He tenido la suerte de que las personas queridas que he acompañado a vivir hasta el fin han sido personas que han podido vivir y morir con dignidad, conscientes del trance que atravesaban y han podido despedirse de la vida con pasión, con amor y con una inmensa resiliencia y esperanza, pese al dolor y el misterio que las atravesaba. Se puede vivir y morir de muchas maneras y yo he tenido la suerte de ser testigo de esta forma de hacerlo.

Quizás por eso el sentimiento de presencia de estas vidas en mi existencia cotidiana es constante y se me revela como fuerza, como aliento de vida y agradecimiento permanente. Mis muertos no me abandonan. Forman parte de mi día a día. Se me hacen presentes cuando me doy crema en la cara y en este gesto de cuidado la presencia de mi madre se me hace más nítidacon una sonrisa cómplice de aprobación, o cuando escucho atenta a mujeres jóvenes que andan buscando ser ellas mismas enfrentando el precio que han de pagar por serlo y trato de apoyarlas con todas mis fuerzas, como hizo conmigo otra de mis muertas más queridas, mi compañera incondicional y siempre amiga Teresa, o cuando me sumo a las movilizaciones contra el genocidio de Gaza cantando “ Libre, Libre Palestina”, como aprendí de Conchita, una de mis muertas más insumisas. Quizás, por ello, por esa naturalidad con la que convivo con mis muertas más queridas, de manera que viven en mí y conmigo a cada instante me resulta tan evocador un poema de Begoña Abad del que me he reapropiado recreándolo:

Cada día no hablo de ti, te guardo (…)

Cada vez que pronuncio palabras esenciales:

pan, agua, caricia, mano , beso (…)

silencio , libertad,

imaginación, misterio,

valentía,

presencia infinita y eterna

Dice Viciane Despret en su libro, que las teorías occidentales del duelo instan a cortar todos los lazos con las personas fallecidas, de manera que a los muertos no les queda otro rol más que el de hacerse olvidar. Sin embargo, los muertos solo están verdaderamente muertos si no les damos conversación, es decir consideración. Por ello nos urge crear y explorar de manera creativa y simbólica la relación con ellos, porque como señala también Anny Duperey, los muertos sólo están muertos si los enterramos, si no trabajan por y con nosotros. Por tanto debemos acompañarlos y ayudarlos a acompañarnos, ofrecerles y reconocerles un plus de existencia. En el momento en el que el individuo muere, su actividad esta inacabada y puede decirse que permanece inacabada en tanto subsistan seres capaces de reactualizar esta ausencia activa, semilla de consciencia. Creo que en cierto sentido la creencia cristiana de la Resurrección tiene que ver con esto y sobre todo la celebración de los muertos en tantas culturas, pero me refiero especialmente a los rituales mexicanos. Creo también que el miedo a la muerte en el Norte global tiene que ver con la ausencia de esta perspectiva.

Sine embargo hay también otros muertos, millones de muertos, sin nombre, muertos que como dice Judit Butler sus vidas no son dignas de ser lloradas, muertos sin memoria que pierden por tanto su capacidad de revelación, que esperan ser rescatados de la amnesia colectiva: los desaparecidos y desparecidas en tantas fosas comunes en México, Colombia, Argentina, Chile, etc, o en el Mediterráneo o la ruta Canaria, los más de 40.00 muertos masacrados en Gaza. Muertos que son también nuestros, por nuestro silencio o complicidad. Muertos que piden no ser olvidados y que las historias de abandono, de violencia, de injusticia, de barbarie cuyas vidas representan, nunca más se repitan, Tenemos una deuda de llanto, de grito, de justicia y reparación con ellos y ellas. Muertos que claman ante el desamor y en ese clamor esta su plus de existencia, su presencia incómoda, porque como me recuerda mi muerta más querida, mi hermana Susana, el amor es la vida y nos hace eternas, porque quien ama y es amada no morirá jamás

Pepa Torres Pèrez



martes, 1 de julio de 2025

El futo de las mujeres en la iglesia

https://www.rtve.es/play/videos/objetivo-igualdad/futuro-mujeres-iglesia/16642722/ 

Interesantes entrevistas en las que he participado como revuelta de las Mujeres en la iglesia. 

HASTA  QUE LA  IGUALDAD SEA COSTUMBRE  

No se trata solo de una. Se trata de todas nosotras ( Comunicado revuelta de Mujers en la iglesia) .

 

No se trata solo de una. Se trata de todas nosotras. No más mujeres víctimas de abusos de poder, de conciencia, espirituales y sexuales en nuestra Iglesia

El pasado día de Corpus Christi, un grupo de hermanas de la Revuelta se manifestaron en silencio a las puertas de la catedral de Lugo, con una pancarta que rezaba “non máis abusos na Igrexa”. 

Al mismo tiempo, tras la noticia de la denuncia por agresión sexual a una menor por parte de un sacerdote de esta diócesis, a Revolta das Mulleres na Igrexa de Galiciapublicaba un comunicado ( https://forms.gle/KaUK5xh48ogxeBqu6 ) en el que expresábamos nuestra solidaridad con las víctimas de abusos en la Iglesia y su entorno (centrada en el caso de la diócesis de Lugo), reflexionábamos sobre sus efectos en la vida eclesial y pedíamos actuaciones concretas de justicia, reparación y transformación para erradicar esta lacra en nuestras comunidades.

Este manifiesto ha recibido el apoyo de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia-Alcem la Veu, las asociaciones feministas de Galicia y un buen número de asociaciones de Iglesia de todo el Estado.

Durante esa manifestación pacífica y silenciosa, nuestras compañeras fueron increpadas públicamente por un sacerdote. “No sois cristianas” o “sinvergüenzas” fueron algunas de sus expresiones, pronunciadas desde el más rancio clericalismo.

Estas mujeres ꟷcomo muchas de nosotrasꟷ han entregado buena parte de su vida al servicio comunitario dentro de la Iglesia católica. Lo ocurrido refleja una violencia estructural y simbólica profundamente enraizada en la Iglesia. No podemos normalizar ni minimizar este maltrato. Porque también son formas de violencia los abusos de poder, de conciencia y espiritual que dañan a todo el cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

Como comunidad de iguales tenemos la responsabilidad de hacer de esta experiencia un proceso de liberación y sanación. Como mujeres creyentes que hemos sido calladas, regañadas o expulsadas simbólicamente de los espacios de fe una y mil veces por atrevernos a reflexionar críticamente, cuestionar determinadas prácticas abusivas o, simplemente, sostener en sororidad a otras, alzamos la voz no solo por nuestras hermanas, sino por toda la Iglesia. Inspiradas por la Ruah que sopla donde quiere, exigimos respeto y reparación.

Denunciar lo ocurrido no es solo un acto de justicia con todas las que sufrimos agresiones, es un acto de fidelidad al Evangelio que nos convoca a proteger la dignidad de todas las personas, especialmente de aquellas en situaciones de especial vulnerabilidad.

Recordamos las palabras del
Documento de Aparecida:

“La Iglesia no puede desentenderse de las luchas por la justicia y la dignidad de los excluidos y excluidas de nuestra sociedad” (DA 384).

Y las palabras del propio Jesús: “Si nosotras callamos, gritarán las piedras” (Lc 19,40). Hoy gritamos nosotras, con nuestra presencia silenciosa.

• Porque no aceptaremos más regañinas clericales que nos relegan a lugares de subordinación.

• Porque nuestras iglesias también son nuestros espacios de fe.

• Porque Dios no grita, escucha. Dios no castiga, abraza.

Dios no miente, revela.

No es contra la Iglesia que protestamos. Es porque queremos una Iglesia que sea comunidad de iguales, que no tema las preguntas, ni los carteles, ni las voces femeninas que claman justicia.

Llamamos respetuosamente a nuestras organizaciones a que se unan a la Revuelta de Mujeres en la Iglesia- Alcem la Veu a pronunciarse públicamente contra el abuso de poder, de conciencia y/o sexual en la Iglesia. Porque el silencio institucional es también una forma de
complicidad.

Con respeto, cariño y sororidad,

Revuelta de las Mujeres en la Iglesia - Alcem la Veu

viernes, 3 de enero de 2025

EL DOCTOR HUSSAM ABU SAFIYA, ICONO DE LA DIGNIDAD HUMANA HECHA RESISTENCIA.


EL DOCTOR HUSSAM ABU SAFIYA, ICONO DE LA DIGNIDAD HUMANA HECHA RESISTENCIA. EXIJAMOS SU LIBERTAD

La familia del doctor Hussam Abu Safiya, pediatra y director del Hospital Kamal Adwan publicó ayer, penúltimo día del año, una carta al mundo en la que informa del destino de su padre. En diciembre, Israel ha enfocado sus ataques sobre los hospitales del norte de Gaza. El Kamal Adwan ha sido uno de los objetos de las bombas, hasta el punto de que, en diciembre, ese centro se convirtió en un lugar sitiado, desde el que Abu Safiya informaba. El doctor no quería dejar atrás a los heridos. El viernes se entregó. La última fotografía tomada antes de su detención lo muestra subiendo una montaña de escombros. Vemos la espalda de un hombre a punto de entregarse al ejército que ha llevado a cabo un genocidio que dura ya más de 440 días.

Lo que no se ve en la fotografía es el sufrimiento de una persona que ya vivió las torturas del ejército israelí y vio cómo el 25 de octubre las FDI ejecutaban un bombardeo brutal contra el hospital: “Me negué a abandonar el hospital y sacrificar a mis pacientes, por lo que el ejército me castigó matando a mi hijo. Lo vi morir en la puerta de entrada; fue un gran shock”, escribió Abu Safiya sobre ese ataque anterior.

Los Safiya especifican en su carta que el Tzahal, el ejército israelí, lo ha llevado al campo de concentración de Sde Teiman: “Hemos recibido testimonios de detenidos liberados que confirman que ha sido sometido a humillaciones y malos tratos, incluso fue obligado a desnudarse y fue utilizado como escudo humano. También sufre frío extremo y privación de la atención médica necesaria”.De este campo, una base militar reconvertida, se sabe poco, aunque ha trascendido que los detenidos están enjaulados en condiciones inhumanas, en gallineros al aire libre y privados de comida y agua y que se les electrocuta como método de tortura.

También ha trascendido que 35 personas han muerto bajo custodia y que se han producido violaciones y abusos sexuales a los prisioneros. La denuncia sobre la detención de Abu Safiya se ha extendido por organizaciones de todo el mundo. La detención arbitraria un doctor por parte de un régimen que se siente impune deben recordarnos que este 2024 ha continuado un genocidio contra el que no ha podido ninguna palabra, nada ha hecho que se detenga un exterminio avalado por los gobiernos del mundo al que pertenecemos. 2025 tiene que ser el año en el que la masacre se detenga y sus responsables y sus cómplices sean detenidos y juzgados

( El Salto)

martes, 5 de noviembre de 2024

Vivir con nuestros muertos (Alandar Noviembre 2024)


El título de este artículo no es mío, sino que es el nombre de un espléndido libro escrito por la rabina
francesa Delphine Horvilleur sobre la pérdida de los seres queridos y la inseparabilidad de la vida y la muerte en la existencia humana. Junto con otro titulado A la salud de los muertos. Relatos de quienes quedan, de la antropóloga Vinciane Despret, son los libros -sin contar el Evangelio-, que más me han ayudado a integrar en mi propia vida el misterio, el dolor y la esperanza de la muerte, casi siempre inoportuna. Este noviembre, “mes de los muertos”, quiero escribir sobre ello. He tenido la suerte de que las personas queridas que he acompañado a vivir hasta el fin han sido personas que han podido vivir y morir con dignidad, conscientes del trance que atravesaban y han podido despedirse de la vida con pasión, con amor y con una inmensa resiliencia y esperanza, pese al dolor y el misterio que las atravesaba. Se puede vivir y morir de muchas maneras y yo he tenido la suerte de ser testigo de esta forma de hacerlo.

Quizás por eso el sentimiento de presencia de estas vidas en mi existencia cotidiana es constante y se me revela como fuerza, como aliento de vida y agradecimiento permanente. Mis muertos no me abandonan. Forman parte de mi día a día. Se me hacen presentes cuando me doy crema en la cara y en este gesto de cuidado la presencia de mi madre se me hace más nítida con una sonrisa cómplice de aprobación, o cuando escucho atenta a mujeres jóvenes que andan buscando ser ellas mismas enfrentando el precio que han de pagar por serlo y trato de apoyarlas con todas mis fuerzas, como hizo conmigo otra de mis muertas más queridas, mi compañera incondicional y siempre amiga Teresa, o cuando me sumo a las movilizaciones contra el genocidio de Gaza cantando “ Libre, Libre Palestina”, como aprendí de Conchita, una de mis muertas más insumisas. Quizás, por ello, por esa naturalidad con la que convivo con mis muertas más queridas, de manera que viven en mí y conmigo a cada instante me resulta tan evocador un poema de Begoña Abad del que me he reapropiado recreándolo:

Cada día no hablo de ti, te guardo (…)

Cada vez que pronuncio palabras esenciales:

pan, agua, caricia, mano , beso (…)

silencio, libertad,

imaginación, misterio,

valentía,

presencia infinita y eterna

Dice Viciane Despret en su libro, que las teorías occidentales del duelo instan a cortar todos los lazos con las personas fallecidas, de manera que a los muertos no les queda otro rol más que el de hacerse olvidar. Sin embargo, los muertos solo están verdaderamente muertos si no les damos conversación, es decir consideración. Por ello nos urge crear y explorar de manera creativa y simbólica la relación con ellos, porque como señala también Anny Duperey, los muertos sólo están muertos si los enterramos, si no trabajan por y con nosotros.

Por tanto debemos acompañarlos y ayudarlos a acompañarnos, ofrecerles y reconocerles un plus de existencia. En el momento en el que el individuo muere, su actividad esta inacabada y puede decirse que permanece inacabada en tanto subsistan seres capaces de reactualizar esta ausencia activa, semilla de consciencia. Creo que en cierto sentido la creencia cristiana de la Resurrección tiene que ver con esto y sobre todo la celebración de los muertos en tantas culturas, pero me refiero especialmente a los rituales mexicanos. Creo también que el miedo a la muerte en el Norte global tiene que ver con la ausencia de esta perspectiva.

Sine embargo hay también otros muertos, millones de muertos, sin nombre, muertos que como dice Judit Butler sus vidas no son dignas de ser lloradas, muertos sin memoria que pierden por tanto su capacidad de revelación, que esperan ser rescatados de la amnesia colectiva: los desaparecidos y desparecidas en tantas fosas comunes en México, Colombia, Argentina, Chile, etc, o en el Mediterráneo o la ruta Canaria, los más de 40.00 muertos masacrados en Gaza. Muertos que son también nuestros, por nuestro silencio o complicidad.

Muertos que piden no ser olvidados y que las historias de abandono, de violencia, de injusticia, de barbarie cuyas vidas representan, nunca más se repitan. Tenemos una deuda de llanto, de grito, de justicia y reparación con ellos y ellas. Muertos que claman ante el desamor y en ese clamor esta su plus de existencia, su presencia incómoda, porque como me recuerda mi muerta más querida, mi hermana Susana, el amor es la vida y nos hace eternas, porque quien ama y es amada no morirá jamás

Pepa Torres Pèrez



martes, 29 de octubre de 2024

Diallo Sissoko, ¡ no te olvidamos !


Diallo Sissoko ha muerto por abandono institucional en un  centro de -mal llamada- acogida. Sobrevivió a la guerra en Mali, a las fronteras, pero no a la indiferencia del estado  ni a la insuficiencia de recursos en un espacio que supuestamente debía cuidar de él.¡Justicia y reparación para para todas las víctimas de la política migratoria española!  

martes, 15 de octubre de 2024

Mapas para encontrarnos ( Alandar Octubre)

Me sorprende esta mañana este cartel en la puerta del Centro Dramático Nacional. Me resulta inspirador en este octubre que amanece con la noticia de la invasión del Líbano por parte del ejército de Netyanahu mientras el genocidio de Palestina parece no tener fin. La polarización política y social  tampoco afloja en nuestra  convivencia y mucho menos en el Congreso de los Diputados. La irritabilidad se ha hecho una compañera incómoda en el cada día de nuestros barrios como expresión de la sociedad del cansancio en la que estamos inmersas ¿Cómo pasar de la desconfianza y la descalificación al reconocimiento, el respeto mutuo yel encuentro?. Propongo algunas señalizaciones posibles en la  cartografía que hagan posible la cultura del encuentro.

-Proximidad, y reconocimiento. El cuerpo a cuerpo, que nos saca de la abstracción de las ideas y nos permite reconocer lo que tenemos en común como seres humanos liberándonos de estereotipos o prejuicios. O dicho en el lenguaje de Fratelli Tutti: Acercarse, expresarse, escuchar, mirar conocerse, tratar de comprender, buscar puntos de contacto, reconocer la diversidad y respetarla, porque el todo es superior a las partes y las diferencias puedan convivir enriqueciéndose e iluminándose recíprocamente, aunque ello implique discusiones que hemos de aprender a gestionar(FT 198-224).

-Escucha y mirada desarmada a los otros /as. Sin proyectar prejuicios ni pre-concepciones que buscan enfrentarnos y sitúan a unos/as  por encima o por debajo de otros/as. Cuidar lenguajes y gestos que incluyan y ayuden a desmontar estereotipos, generalizaciones, fake news y sean respetuosos con la diversidad y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas con independencia de su género, orientación sexual, color de su piel, status económico, etc. Mirar a los demás y a uno mismo de forma capacitante, poniendo el foco en las posibilidades y no sólo en la carencia. Una mirada generadora de vínculos que  interrelacione y disponga ala confianza y a generar “un nosotros cada vez más amplio”, porque lo que lleva siempre al naufragio es el aislamiento y lo que siempre nos libera es la relación.

-Empatía y amabilidad. Ejercitar la capacidad de intentar ponernos en la piel del otro, y hacerlo revisando prepotencias o subalternidades que podemos tener  introyectadas. Junto a ello ensayar  lenguajes que alienten y conforten, que estimulen, en lugar de palabras que humillan, , irritan desprecian (…) porque La empatía y la amabilidad  permiten la búsqueda de consensos y abren caminos donde la exasperación destruye todos los puentes (F T 198-224)

-Cuestionar la autosuficiencia y acoger la propia vulnerabilidad ofreciéndonos amparo mutuamente. Lo que nos hace más humanos no es la prepotencia, la intolerancia,  el dogmatismo excluyente, sino la capacidad de saber convivir haciendo hueco a la diversidad que nos constituye como humanidad y aprendiendo a cuidarnos colectiva e inclusivamente, afrontando juntos los riesgos que nos amenazan como especie y como casa común. Frente a la cultura de la indiferencia  la resignación, la impotencia, el no hay nada que hacer, cultivar el sostén mutuo, la organización colectiva y la creatividad. Multiplicar dones, capacidades potencialidades desde la vulnerabilidad compartida, porque la vulnerabilidad si se colectiviza puede hacerse potencia

-Compartir relatos de resistencias y búsquedas que nos estimulen, porque no siempre gana Goliat y necesitamos narrárnoslo y celebrarlo. La risa, la fiesta, la celebración, el humor son también importantes como formas de resistencia que estimulan y fortalecen la cultura del  encuentro

-La apuesta constante y terca por el diálogo y la tolerancia desde la sabiduría de la no violencia activa y la desobediencia civil: No en nuestro nombre. Un diálogo persistente y corajudo, en expresión del papa Francisco. Un diálogo que trata de ir más allá del diálogo dialéctico, para llegar a una auténtica comprensión del otro, que permita una verdadera comunicación mutua, del que emerja un lenguaje común que atraviese los límites del lenguaje propio. Un diálogo flexible y abierto a un mutuo enriquecimientoQue nos lleve a estar dispuestos a ceder algo por el bien común.

¡Buena aventura y a seguir haciendo mapas y hojas de ruta!¡Nos jugamos mucho!

Pepa Torres Pérez

 

 

 

 

 

lunes, 19 de agosto de 2024

LA MEDIDA DE MI MADRE.

Este mes de agosto, el día 22 hace cinco años que mi madre nos dejó. Con este poema de Begoña Abad agradezco su vida, y su presencia, ahora de otra manera en mi vida, nuestros continuos empinarnos y agacharnos para querernos en libertad y dejarnos mutuamente ser. 

Su desmesura me acompaña siempre Hoy la reconozco cuando me miro al espejo y desde el otro lado, me hace un guiño cómplice 
 
No sé si te lo he dicho:

mi madre es pequeña

y tiene que ponerse de puntillas

para besarme.

Hace años yo me empinaba,

supongo, para robarle un beso.

Nos hemos pasado la vida

estirándonos y agachándonos

para buscar la medida exacta

donde poder querernos.





miércoles, 3 de julio de 2024

EMPADRONAMIENTO POR DERECHO ( Alandar Junio 2024)



Flor llegó hace 8 meses de Nicaragua por esa frontera de la que casi nadie habla, que se llama Barajas, y donde deportan a diario a mujeres que como ella salen de sus países huyendo de la violencia económica, política y sexual porque su cuerpo se ha convertido en un campo de batalla. Desde que llegó no ha parado de moverse intentando pedir cita de asilo y se ha organizado con algunos grupos de la plataforma Sin citas no hay derechos. Pero lo más que ha conseguido ha sido meter por registro en el Ayuntamiento y a la Oficina del defensor del Pueblo una reclamación al gobierno exigiendo poder ejercer su derecho a protección internacional y para ello conseguir, como un primer paso, una cita en la Oficina de Asilo.

A su llegada unos paisanos la acogieron en una habitación compartida donde dormían otras tres personas, pero le dijeron que no se podría empadronar en esta casa porque el propietario se negaba a dar su autorización. El caso es que Flor no está empadronada. Flor padece un asma crónica y lleva una temporada con mucha sensación de ahogo y con crisis respiratorias muy fuertes. Ha ido al Centro de Salud, pero allá no le pueden atender porque al estar en situación irregular necesita tramitar un procedimiento (DASE) el cual es imposible hacerlo si no está empadronada.

El derecho al empadronamiento de las personas en situación irregular administrativa es una reivindicación histórica de los colectivos de luchas migrantes y antirracistas, ya que constituye una forma de racismo institucional con una gran incidencia en la vulneración de derechos de las personas sin papeles.

Sin padrón las personas migrantes no pueden acceder a:

- La asistencia sanitaria. Para ser atendidos en el Centro de Salud o en el hospital sin que les facturen necesitan tramitar el DASE (Derecho a la Atención Sanitaria de extranjeros), el cual es imposible de conseguir sin presentar el empadronamiento

- Ninguna prestación, programa, ni recurso del Samur ni de Servicios Sociales municipales.

- Abrir una cuenta bancaria social básica.

- Solicitar el permiso de Residencia y Trabajo en extranjería, ni realizar ningún trámite para su regularización.

- Al Informe de Arraigo Social de la comunidad de Madrid, imprescindible para solicitar el permiso de residencia a Extranjería

- Poner huellas y recoger el permiso de residencia humanitaria o renovarlo

- Inscribirse en la Oficina de Empleo y realizar la búsqueda de trabajo o el acceso a cursos de formación a través de la Agencia de Empleo.

- Presentar en el Centro Base la valoración de la discapacidad.

- Solicitar el Ingreso Mínimo Vital

- Presentar la petición de abogado de oficio, etc.

En la lucha por el empadronamiento algunas asociaciones, tanto en Madrid como en Barcelona, consiguieron llegar a acuerdos con los ayuntamientos municipalistas para poder llevar a cabo empadronamientos colectivos en determinadas condiciones, con la promesa, -incumplida- que esta iniciativa se extendería a los colectivos que pudieran justificar el acompañamiento a las personas empadronadas. Pero el avance de la derecha y la ultraderecha con sus discursos del odio y el incremento exponencial del racismo institucional ha llevado a suprimir estos acuerdos sin ningún tipo de explicación. Con ello declara de este modo invisibles y niega y expone a la máxima vulneración de derechos a miles de vecinos y vecinas en situación administrativa irregular con los que convivimos en nuestros barrios.

Por eso Flor y otros muchos y muchas personas a las que se le niega el derecho a existir (porque no estar empadronado significa no existir desde el punto de vista de las leyes y las y las instituciones) han empezado a organizarse para denunciar esta situación y exigir EMPADRONAMIENTO POR DERECHO y poner fin de este modo a esta forma tan perversa de racismo institucional. ¿Te sumas?



viernes, 28 de junio de 2024

Fiesta fin de curso de Red Interlavapiés

 

Porque estar y luchas juntx desde esta comunidad diversa que somos la Red Interlavapiés  nos llena siempre de energía y coraje, celebrar este fin de curso recogiendo la cosecha  ha sido  una gran alegría. Gracias a todx 
   

sábado, 20 de abril de 2024

jueves, 11 de enero de 2024

DIÁCONOS Y “DIÁCONAS” DESORDENADAS (Alandar Enero 2024)


Hace unos días en un conversatorio en la Cátedra Chaminade Tomasi Ruiz Torres, utilizó esta expresión para referirse al servicio y compromiso con el mundo que todo cristiano hemos adquirido desde nuestra condición de bautizados. Una diaconía que es al mismo tiempo una llamada inaplazable a vivir plenamente como laicos la participación eclesial, no para reproducir el clericalismo dominante, sino desde la circularidad de la mesa del reino y la comunidad de iguales. Con su permiso he decidido reapropiarme de esta expresión y universalizarla al máximo más allá de su sentido eclesial. 

Etimológicamente la palabra diákonos significa servidor, refiriéndose, en el mundo grecolatino, a quienes sirven desde el punto de vista físico, material y corporal. Lo mismo ocurría en la cultura judía en tiempos de Jesús al considerar la diaconía como servicio doméstico, realizado por esclavos, siervos y mujeres. Jesús va a referirse a sí mismo como El que sirve (Mt 20,28).

En el contexto de un mundo dominado por la ley del más fuerte, la meritocracia, la crisis de los cuidados y el desprecio de los últimos y ultimas, el servicio está absolutamente desprestigiado y su significado “manipulado” y convertido en numerosas ocasiones en servilismo acrítico. Sin embargo, en esta guerra contra la vida en la que como civilización estamos inmersos, el planeta y la humanidad sólo podrán salvarse por la interdependencia, el servicio y la solidaridad. Por eso en el actual orden global que vivimos se hacen imprescindibles diáconos y "diáconas" que “desorden“ el mundo, que sub-viertan los valores impuestos por el capitalismo y el patriarcado: racista, clasista, machista , heteronormativo y colonial, y su capacidad de colonizar conciencias.

Necesitamos diáconos y “diaconas” que se apunten a anteponer el valor de lo comunitario y la construcción de un nosotras cada vez más amplio e inclusivo, que rompa con las crueles consecuencias del individualismo, la indiferencia, los clubes privados y los derechos de admisión. Mujeres, hombres y otras identidades no binarias, que no se conformen con el esto es lo que hay, sino que desde la inteligencia colectiva y el poder de construir sueños de bien vivir,  agujereen los infiernos humanos y gesten espacios habitables donde la vida merezca la alegría y el sentido de ser vivida y no sea una pesadilla para nadie. 

Diáconos y “diáconas” desordenadas para quienes las personas sean más importantes que los mercados, los intereses bancarios y sus letras pequeñas. Personas que no pretendan convencer, sino persuadir, de que es posible vivir de otra manera, que los y las diferentes no son un problema sino una oportunidad y que ser inmigrante es ser un igual a mí en dignidad y en derechos. 

Diáconos y “diáconas” desordenadas, desobedientes a las consignas del sistema y obedientes al Evangelio, que anteponen la ley del amor a la legalidad injusta, y al miedo, o la sospecha; que apuestan incansablemente por el respeto y la no violencia activa frente al enfrentamiento y la polarización, social que enturbia la convivencia. 

Personas que desde el cada día se van haciendo expertas en levantar puentes, en lugar de muros y generar cultura del encuentro en nuestros barrios y en la vida pública, frente a los discursos del odio y el racismo que se va extendiendo moco un tumor maligno en nuestros ambientes.

¿Nos apuntamos a este nuevo ministerio “desordenado”?