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sábado, 13 de mayo de 2023

miércoles, 5 de abril de 2023

Memorias transgresoras. Maestras de vida: ETTY HILLESUM ( Alandar Abril 2023)

Este jueves y viernes santo me acompaña la presencia de Etty Hillesum, una mujer que partió su cuerpo como el pan y los repartió en el infierno de los campos de exterminio y al hacerlo alumbró la esperanza en los infiernos humanos.

Nací en Middelburg en Holanda, en el año 1914 Mi madre, Rebeca Bernstein era una judía rusa emigrante y mi padre Louis Hillesum, un profesor de lenguas clásicas. Tuve dos hermanos mi querido Mischa, pianista y siempre frágil de salud y Jaap, médico. 


Mi familia era todo menos corriente y aceptar nuestra originalidad, especialmente la de mi madre me llevo mucho tiempo y atravesar algunas crisis. Aunque soy judía la educación que recibí no fue especialmente religiosa. Siempre fui un “espíritu libre” con gran curiosidad intelectual y ávida de todo tipo de experiencias. En 1932 abandoné la casa familiar para ir a estudiar Derecho y lenguas eslavas en la universidad de Ámsterdam licenciándome en el año 1939.

Fueron años vertiginoso por la densidad de los acontecimientos que me tocó vivir y la pasión con que la vida bullía en mí interior. Años en los que, como después escribiría en mis Diarios, me sumergí en una búsqueda de absoluto que se equivocaba de dirección y me embarqué en experiencias intelectuales, afectivas y sexuales desordenadas e intensas. 

Allí conocí a Hans, mi casero y también mi amante, que me doblaba en edad y cuya relación me llevo a tomar decisiones siempre difíciles para una mujer. Fueron años también de vínculos cruciales en mi vida, de amistades y amores incondicionales que me marcarían la existencias para siempre: Maria Tuzinga, Bernard Meylink y sobre todo Julius Spier, el gran partero de mi alma.

Conocí a Julius en 1941 el mismo año que el partido nazi holandés incendió las sinagogas judías de Ámsterdam y la población aria se instaló en el gueto mientras centenares de judíos fueron deportados. El año en que una huelga general convocada por la Resistencia paralizó el país y que tristemente terminó con el saldo del traslado de miles de judíos a las canteras de Manthasusen, donde muchos de ellos terminarían suicidándose en grupo.

Mi generación estaba en plena búsqueda de sí misma mientras sucedían todos estos dramáticos acontecimientos. Estábamos empezando a vivir. Yo tenía apenas 27 años. Teníamos miles de proyectos que la ocupación nazi rompió en pedazos. Nos preguntábamos por el sentido de la vida y nos entregábamos a la búsqueda del amor de forma desesperada. Y ahí en ese contexto, desde mi desorden vital, la incertidumbre y el odio atroz que nos rodeaba fue donde conocí a Julius Spier. Vivimos una relación fuera de toda clasificación y norma: primero terapeuta, luego amante, amor, amigo incondicional, mistagogo compañero de búsqueda. No ha y palabras que puedan expresar la libertad del vínculo que nos unía.

Con él aprendí que el amor es libre, pero para que de verdad lo sea hay que liberarlo a cada rato y que las batallas más duras son las que se combaten dentro de nosotras mismos. Me animó a escucharme por dentro, a descubrir mi interioridad y también a escribir mis Diarios como forma, de dar cuenta de mí misma, de hilar mis pensamientos. Me abrió al conocimiento de la Biblia y la mística cristiana. 

Con el aprendí también que no somos lo que la vida nos programa, sino que somos nuestras elecciones. Por eso lo más importante no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con ello y en solidaridad con quienes lo vivimos. Por eso, como escribí en mis Diarios, las circunstancias no tienen nunca la última palabra sobre la historia y cuando se tiene vida interior poco importa sin duda el lado de las rejas de un campo de concentración en que una se encuentre (…,)

En esos años fue también aconteciendo en mí, poco a poco, un proceso de transformación interna y de gratitud que me hizo arrodillarme una noche ante el misterio de un Amor mayor que me sobrepasaba y al que tuve el coraje de llamar Dios. Recuerdo que escribí entonces: El sentimiento de la vida es en mi tan fuerte (…) tan lleno de gratitud (…). Me recojo en mí misma, a este nivel de mi ser, el más profundo (…) yo le llamo Dios. A partir de entonces la vida se volvió para mi más clara luminosa e intensa, pese a las condiciones cada vez más adversas que me tocó atravesar.

En 1942, cuando la situación se fue haciendo cada vez más insostenible para mi comunidad los amigos me ayudaron a conseguir un trabajo en el Consejo judío, pero me sentí tan avergonzada al conseguirlo frente a la situación que vivían mis hermanos y hermanas en los campos de concentración, que renuncié a él para pasar a trabajar como asistente social en el campo de Westerbook, donde finalmente fui recluida como interna por mi condición de judía.

Fue allí en el infierno humano de un campo de concentración donde de forma paradójica Dios se me reveló como cuidado, consuelo y esperanza hasta el extremo, haciéndome su partera en los corazones desgarrados de los habitantes de aquel siniestro lugar. Fue allí donde una noche me sentí recostada sobre el desnudo pecho de la vida y abrazada protectoramente con la confianza que ni la guerra ni ninguna otra atrocidad podría cambiarlo jamás. Fue allí donde experimenté con fuerza que el sentido de mi vida no podía ser otro que partir mi cuerpo como el pan y repartirlo entre quienes estaban hambrientos y venían de una larga privación.

Fue allí donde se me reveló que estábamos en presencia de un proceso colectivo y que debíamos aprender a sumirlo desembarazándonos de todas nuestras puerilidades personales porque que nuestra suerte se había convertido en un destino de masas y decidí encargarme y hacerme cargo de ello acompañando a mis hermanos y hermanas en los más sórdidos sufrimientos y sosteniendo sus frágiles esperanzas. En Westerbook descubrí lo que significa acompañar a las personas hasta el extremo y que lo que importa no es seguir viva a cualquier precio, sino el modo de seguir viva.

En la escucha de los acontecimientos y de las personas, en la tarea dolorosa de acompañarlas hasta los convoyes hacia la muerte se me reveló con fuerza que no podíamos sucumbir al odio sino que teníamos que oponer a cada horror el pedazo de bondad y amor que pudiéramos conquistar en nosotras (….), porque cada átomo de odio que añadamos al mundo lo hace aún más inhóspito. Allí descubrí la angustia interior del ser humano en toda su desnudez. Las personas se convirtieron para mí en puertas abiertas invitándome a entrar por sus pasillos más profundos y en ellos desenterrar al Dios, al Amor que creían muerto.

El 7 de septiembre de 1943 mi familia y yo misma fuimos también trasladados a los convoyes de la muerte, dirigido a Auschwitz. No sé de dónde sacamos las fuerzas para subir a ellos cantando. Yo había cargado en mi pequeña maleta una biblia, una gramática rusa y dos tarjetas, una para mi querida amiga Maria Tuinzinga, a quien ya un tiempo antes le había encargado el cuidado y la divulgación de mis Diarios, como crónica de un tiempo que debía ser recordado, y otra para Christine Van Nooten, amiga de la familia. 

Una vez en marcha, sin ninguna ingenuidad sobre el futuro que nos esperaba, pero agarrada a la bondad de la vida y la confianza más allá de toda lógica, dejé caer las postales por una rendija del convoy a las vías del tren, con la esperanza de que llegaran a algunos de sus destinatarios, como así fue. En ellas me despedí de mis amigas y dejé escrito uno de mis salmos preferidos: El señor es mi cámara alta y un mensaje de agradecimiento y confianza en la vida, convencida de que la última palabra no la puede tener el odio, la venganza, la violencia o la muerte, sino la reconciliación y el amor y es necesario apostar nuestras vidas en ello.

martes, 20 de diciembre de 2022

No hablo de ti, te guardo

 



Hoy hace un mes que tuve la pérdida más grande de mi vida,

pero paradójicamente la ha dejado llena de luz y de agradecimiento,

Como dice Begoña Abad en un poema :

Cada día no hablo de ti.

Te guardo (…)

Cada vez que pronuncio palabras esenciales

pan, agua, caricia, mano,

risa, beso, luciérnaga (…)

silencio ….

y yo añado

libertad, imaginación,

misterio, valentía,

PRESENCIA INFINITA Y ETERNA

jueves, 24 de noviembre de 2022

IN MEMORIAN DE MI HERMANA SUSANA TORRES PÉREZ


Como muchos y muchas sabéis mi querida hermana pequeña Susana enfermó gravemente con un linfoma hace un año y ocho meses. Tras una dura y esperanzada lucha contra la enfermedad nos dejó el 20 N a las 15,40 de la tarde a los 47 años de edad.

Acompañarla en este tiempo ha sido para nosotros una gran suerte y un inmenso privilegio. Ella era una profunda creyente en la vida y en el amor y así vivió cada instante hasta el final. Dos días antes de su muerte nos dictó lo que quería decirnos a todos el día de su entierro.

Entre otras cosas que EL AMOR ES LA VIDA y que aprovecháramos cada momento como una oportunidad para amar, que nos comiéramos la vida abocados y nos rodeáramos de gente hermosa, porque los amigos y la familia eran el mayor tesoro.

Unos días antes de morir escribí este texto que comparto.

Gracias a todas las que nos habéis acompañado en este tiempo y seguís haciéndolo. 


Al filo de la vida

Contemplo tu cuerpo dependiente y resiliente,

tu dignidad inquebrantable 

y tu pasión amorosa por la vida, 

con toda su fragilidad y belleza


Al filo de la vida

siento tu latido al límite 

convertido en brújula y timón de la mía,

de la nuestra,

de quienes te amamos y tenemos la suerte de poder cuidarte y disfrutarte 


filo de la vida sostenemos juntas la esperanza

de un mundo de colores,

con sabor a gominolas y en permanente estado de alegría


Al filo de la vida

rebuscas en tu historia los mejores momentos,

la incondicionalidad de tus amigas,

los proyectos que se truncaron

y otros nuevos que te salieron al camino sin buscarlos

que ha hecho de ti una mujer agradecida, reconciliada feliz y plena.


Al filo de la vida solo te quedas

con el agradecimiento y el "que te quiten lo bailao",

como repites una y otra vez.


Al filo de la vida "no te viene bien morirte ahora", como nos dices,

y "la toalla no se tira más que en la playa".


Al filo de la vida nos nombras y nos llamas "gente hermosa"

cuando la hermosa eres tú.

Al filo de la vida nos dices que nos quieres,

 - y nosotras mucho más,

"hasta el infinito ida y vuelta"-. 


Al filo de la vida

nos llega tu luz 

como potencia que sostiene la noche de perderte


Al filo de la vida ¡nos quedan tantas cosas... ¡

¡tantos aprendizajes abiertos¡: 

Tus preguntas,

 tu humor, 

tu genio,

 tu transparencia

 y el convencimiento de que "el sol siempre sale",

 y que cada amanecer es un guiño cómplice de tu presencia constante

alentándonos, empujándonos siempre en la defensa de la vida y la alegría.

 

Siempre por la vida, 

despojando de su poder a la muerte y la tristeza,

porque como tú nos has dicho tantas veces el amor es la vida 

y vamos a seguir peleándola juntas hasta el final,

contigo a la cabeza, querida hermana Susana,

constantemente,

que es nuestra forma de decirte

PARA SIEMPRE

 

Pepa Torres Pèrez

 


miércoles, 24 de agosto de 2022

Presencia infinita


 Ayer hizo tres años que la presencia de mi madre en mi vida  se tornó de otra manera...

La siento a cada rato...

Cuando me doy crema por la mañana y me  masajeo el cutis,    

cundo me miro en el espejo y me gusto, 

cuando cocino un plato rico, 

cuando hablo en público,

cuando me siento orgullosamente feminista 

y privilegiada por formar parte de una generación de mujeres  

que pudieron llevar a cabo algunos sueños 

que a sus madres les parecían imposibles. 

Gracias madre, raíz, hermana...

Presencia infinita en mi cuerpo, en mi sangre, en mis sueños  

 

sábado, 6 de febrero de 2021

María Zambrano : 30 años de su muerte


 Hoy hace 30 años que murió María Zambrano, filósofa, mística, republicana, poeta, incansable en su pasión por el ejercicio de pensar críticamente la vida  y ponerle palabra de mujer, palabra con alma .  

lunes, 10 de febrero de 2020

Revuelta de las mujeres en la iglesia


Recuperemos la comunidad de iguales de Jesús de Nazaret.
Porque tengamos voz y votos en todas las estructuras de la iglesia.
Reserva la fecha del 1 de Marzo.
Movilización de mujeres cristianas en todo el mundo...
Hasta que la igualdad se haga costumbre
SÚMATE

sábado, 7 de diciembre de 2019

TIEMPOS DE HIELO, DESOLACIONES Y SEMILLAS


Me ha costado mucho escribir este artículo. Todavía me encuentro silenciosa interiormente y un tanto desolada ante hechos de los que tristemente estamos siendo testigos: el ascenso de la ultraderecha en nuestro país, la imposibilidad de que los partidos en nuestra ciudad y otros lugares hayan llegado a un acuerdo para hacer una declaración conjunta contra la violencia de género el 25 de Noviembre, etc. Hechos que me recuerdan que atravesamos tiempos de hielo, más allá de la estación climática en la que nos encontramos, o en expresión de Yayo Herrero que lo que esta aconteciendo es una guerra contra la vida, porque la política y la economía hegemónicas se están desarrollando de espaldas y contra las bases materiales que permiten sostenerla. 

Hay miles de ejemplos que lo señalan, pero sin duda uno poderosísimo es el golpe de estado en Bolivia, con la imagen de la nueva presidenta portando la Biblia, custodiada por el ejército en su entrada al Palacio presidencial y en alianza con las grandes empresas extractivistas que pretenden explotar los yacimientos de litio del país, con múltiples consecuencias en la vida cotidiana del acá y del allá. Las cientos de familias latinoamericanas solicitantes de asilo, que llegan a Barajas cada semana y que hacen cola a diario en las puertas del Samur o la Oficina de Ayuda al Refugiado, a la espera de un recurso para el que son invisibles y que terminan por ser acogidas y acompañadas, frente a la insensibilidad de la administración, por la Red Solidaria de Acogida, la parroquia de San Carlos Borroneo, o la Mesa de hospitalidad de la iglesia son otro buen ejemplo.

miércoles, 31 de julio de 2019

La densidad de un verano en Lavapiés

Este verano es un verano especial para mí, entre Lavapiès y Santa  Eugenia,
el barrio de mis padres,,,acompañando la  densidad de la vida y los imprevistos...  
con mi madre en el corazòn, en la pura materialidad de la vida y sus cuidados, 
sintiendo que hacer unas lentejas con ella, escucharla, 
darle la medicaciòn,toma un carácter trascendente 
en el que lo cotidiano,
 como dice Mercedes  Sosa, 
se vuelve mágico 

miércoles, 14 de noviembre de 2018

DONDE PONGO LA VIDA PONGO EL FUEGO

Hace unas semanas perdí a uno de mis amigos más incondicionales: Guillermo Sotillos. Nos lo arrebató  un infarto. Siento su pérdida a cada rato, a la vez que su presencia se me hace cercana en un montón de detalles con él compartidos. Su poeta preferido era Ángel González, especialmente el verso que da título a este artículo. Mi amigo era un hombre jovial, divertido, esperanzado y risueño al que se iba el corazón por las causas aparentemente perdidas y por las personas más vulnerables. 

Apasionado por la educación descubrió que lo más importante que quería hacer con su vida era acompañar a las personas y eso le llevo a des-programar su agenda para tener tiempo disponible para la gente. Así fue pasando de ser un hombre de acción a un hombre de relación, experto en escuchar y sostener a las personas. Su muerte me ha dejado algunas preguntas y tareas pendientes. Creo que una de ellas es la atención y el cuidado a las personas más que las causas y siento su susurro en mi oído recordándomelo: “las personas son lo primero, cuida los encuentros”.

lunes, 15 de octubre de 2018

Honrar la vida...Siempre vivo entre nosotrx,,,Guillermo Sotillos


Se nos ha  ido  nuestro hermano Guillermo, el amigo más incondicional, el activista más  invisible  de las causas más perdidas, el más discreto, el experto en secretos y clandestinidades del corazón,... El que nos hizo perder el miedo y sacar la  rabia haciendo teatro, el que contándonos cuentos e historias reforzaba la utopía a cada rato...el que ayudaba en las mudanzas, compartiendo  casa y dinero con tantx...el que pertenecientes a muchos mundos y muchas gentes siempre  estuvo a nuestro lado en los momentos mas necesarios y urgentes....y en los más  divertidos, nuestro querido hermano y compañero para siempre Guillermo Sotillos..

 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

TODOS SOMOS GENIOS

La vida te sorprende en sus virajes sin pedir permiso y pide encaje e integración más que elección. Quizás por eso, la vida, más que lo que nos pasa es lo que hacemos con ello. Por motivos inesperados en la mía se ha abierto un agujero que me ha metido de lleno el mundo de las personas con capacidades diferentes o personas con discapacidad psíquica, como se las llamaba tradicionalmente. 

Hasta ahora, este era para mi un mundo desconocido, al que los fines de semana me acerco de la mano de una mujer de mi edad pero que siente y ve la vida como como un niña de 12 años, que es todo bondad e ingenuidad y a la que le está tocando afrontar de repente muchas pérdidas. Su libertad en el sentir y en el decir, más allá de ningún mecanismo de control interno me seduce, a la vez que me pone en situaciones complejas y políticamente incorrectas para las que no hallo respuestas.

También de su mano estoy conociendo magníficos profesionales, cuidadores, terapeutas, psicólogos, etc, expertos en ponerse en su lugar y apoyarles en su integración, rompiendo así con el aislamiento y la marginación a la que históricamente han estado sometidos.

 Sin embargo, su gran calidad humana y profesional contrasta con la insuficiencia de recursos públicos, especialmente residenciales, donde estas personas puedan vivir cuando se van haciendo mayores y la única opción que queda son los centros privados, que sólo pueden permitirse quienes tienen dinero para pagarlos, lo cual resulta tremendamente injusto.

Hoy escribo este texto desde la cafetería de uno de ellos, donde espero a Marisa, que así se llama mi iniciadora es esta periferia existencial de la que tan ignorante me siento. Mientras ella termina unas actividades en un taller, yo termino este texto en la cafetería del Centro Socio-Sanitario, en el que desde la muerte inesperada de su hermano, hace unas semanas está viviendo. En la puerta, un cartel con una cita de Albert Einstein me ha dejado reflexiva: Todos somos genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol vivirá su vida entera creyendo que es inútil. 

Va a ser verdad que los genios casi siempre tienen razón….